Alimentos ¨que nos encienden¨: mitos y realidades de lo afrodisiaco
En "Tarde para Armar" con Maricel Lopez, Pía Obiaño, columnista y Licenciada en Nutrición, habló sobre productos afrodisiacos, que permite 'encender el cuerpo ante las bajas temperaturas'.
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No existe un alimento que "de golpe te va a encender", y buena parte del efecto es mental: así lo planteó la nutricionista Pía Obiaño en LU9, donde calculó que cerca de un 90% de lo que se atribuye a los alimentos afrodisíacos responde al efecto placebo.
Aun así, la especialista aclaró que algunos alimentos sí tienen respaldo nutricional. Compuestos como el zinc, el omega 3, la arginina, el boro y la alicina pueden favorecer la salud sexual y la fertilidad, pero solo si se incorporan de manera sostenida en la alimentación diaria y no como un "truco" para una noche puntual.
El placebo y el poder de la sugestión
Obiaño explicó que no hay un alimento que "de golpe" estimule el deseo y que mucho de lo que se cree pasa por la mente. Por eso ubicó al efecto placebo como protagonista: estimó que ronda el 90% del fenómeno.
A esa sugestión se suma lo sensorial. La nutricionista detalló que alimentos como la banana, los espárragos o los higos se asocian al deseo más por su forma, sus aromas y el clima que generan que por un compuesto específico.
Chocolate: placer emocional con respaldo
El chocolate, dijo, es de los más famosos y tiene una explicación real ligada al "hambre emocional". Aporta triptófano, que eleva la serotonina y las endorfinas, además de antioxidantes, lo que predispone a relajarse y sentirse mejor.
La condición que puso es de calidad: recomendó chocolate del 70% de cacao para arriba y desaconsejó las tabletas de kiosco "que no sé ni qué tienen". Como dato histórico, recordó que desde el siglo XV algunas iglesias llegaron a prohibirlo por asociarlo a la lujuria.
La miel, el boro y el origen de la “luna de miel”
La miel aporta boro, un mineral que la especialista vinculó con la testosterona y los estrógenos, por lo que podría favorecer la salud sexual. De ahí, explicó, viene en parte el término "luna de miel": en la antigüedad se consumía hidromiel —un fermento de agua y miel, uno de los vinos más antiguos— para elevar las endorfinas y favorecer la fertilidad.
Obiaño aconsejó elegir miel orgánica y confiable, preferentemente comprada al productor y bien envasada, para evitar riesgos como el botulismo. Y advirtió sobre los envases de supermercado que en realidad dicen "producto a base de miel".
Pescados, mariscos y ostras: el rol del zinc
Pescados, mariscos y ostras son otro clásico por su contenido de zinc, asociado a la lubricación, y de arginina, que la nutricionista relacionó con la lubricación, los estrógenos, la testosterona, los óvulos y los espermatozoides.
Su recomendación práctica fue optar por pescados livianos —blancos o azules—, fáciles de digerir. La idea, señaló, es no quedar "muy pesado": no es lo mismo un asado que un pescado liviano.
El ajo, vasodilatador… con cuidado
El ajo contiene alicina, que Obiaño definió como uno de los principales vasodilatadores, clave para la irrigación de sangre a los órganos sexuales. El problema es el conocido olor que puede repetir.
Para aprovecharlo, sugirió consumirlo de forma cotidiana y prepararlo horneado: la cabeza entera al horno hasta que queda "como una pastita", a la que se le puede sumar oliva, una anchoa o ralladura de limón. Hervirlo o saltearlo, y retirar el filamento central, también ayuda a que no repita.
Frutos secos y rojos: omega 3, arginina y cuidado urinario
Los frutos secos aportan omega 3, que también favorece la lubricación, y combinan bien con los frutos rojos, ricos en arginina, un aminoácido esencial presente en muchos productos de higiene íntima.
La especialista agregó que los antioxidantes de los frutos rojos, como los arándanos, ayudan a prevenir infecciones urinarias. Incluso mencionó la "cistitis de luna de miel", una inflamación de la vejiga y las vías urinarias vinculada a relaciones frecuentes y a una higiene insuficiente.
Vino tinto, jengibre y canela: con moderación
El vino tinto aporta antioxidantes, pero Obiaño marcó un límite: el alcohol es un inhibidor del sistema nervioso, así que en exceso "me fui para abajo" y baja el desempeño. La consigna es moderación.
En cambio, ubicó al jengibre y la canela entre los estimulantes y vasodilatadores que pueden sumarse a la dieta.
La sandía y la citrulina: el "viagra natural" poco conocido
El dato que más sorprendió fue el de la sandía. Según la nutricionista, en varios países se la usa como una suerte de "viagra natural" gracias a la citrulina, un compuesto que en el cuerpo se transforma en arginina.
Lo curioso es que esa citrulina se concentra en la parte blanca de la sandía, la que casi nunca se come. Obiaño propuso aprovecharla —incluso freezada o en almíbar— y sumarla a ensaladas por su sabor suave, parecido al del pepino. Como dato de color, contó que parte de la fruta abrillantada de baja calidad del pan dulce se elabora justamente con esa parte blanca confitada.


