¿Comer o no un salamín?, esa es la cuestión: tips para cuidar la alimentación durante los festejos con amigos
En "Tarde para Armar" con Maricel Lopez, la columnista Pía Obiaño, Licenciada en Nutrición, habló sobre la importancia de cuidar la alimentación en tiempos de eventos sociales masivos, como los partidos de la Selección Argentina.
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Con el Mundial 2026 en marcha y la Selección argentina ya en competencia, los encuentros frente al televisor se transformaron en una rutina de varias noches por semana. En diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, una nutricionista advirtió que la ansiedad, la adrenalina y el "picoteo nervioso" propios de cada partido pueden jugar en contra de la alimentación, y ofreció pautas concretas para atravesar la cita mundialista "sin culpa" y sin descontrol.
La profesional señaló que se trata de "un momento muy típico de evento social, de mucha ansiedad, mucha adrenalina", una combinación que casi siempre termina impactando en lo que se come. El objetivo, planteó, no es prohibir sino ordenar: disfrutar el partido, darse algún gusto y evitar que la picada y la bebida se conviertan en la excusa para excederse todas las noches.
Llegar sin hambre y aprovechar los horarios
El primer consejo es el más simple y, según la especialista, el más efectivo: "es importante llegar sin hambre". Para eso recomendó respetar todas las comidas del día, porque quien pasa muchas horas sin comer llega "más permeable" al picoteo cuando se sienta frente al partido.
En esa línea, valoró que los horarios de esta edición del Mundial sean "amables" y coincidan con el almuerzo, la merienda o la cena. La clave, explicó, es usar esos momentos como la comida principal y no como una ingesta extra: el problema aparece cuando ya se cenó y, además, se suma una segunda comida durante el encuentro.
Snacks crujientes e hidratación: cómo armar la picada
La nutricionista insistió en la importancia de los "snacks crujientes", sin excesos de sodio ni grasas, porque la masticación funciona como freno natural del picoteo. "El masticar es justamente lo que nos va a frenar un poco", indicó, al comparar el efecto de un alimento blando con el de una zanahoria u otro vegetal firme.
Propuso pensar la picada en mitades: una parte de vegetales y otra de algún snack, sin renunciar a las proteínas ni a algún fiambre o queso en menor cantidad. "No somos extraterrestres", relativizó, al recordar que también está bien darse un gusto, sobre todo si se busca dar el ejemplo en casa cuando hay chicos.
Cuidado con el alcohol y las bebidas energéticas
Otro punto central fue la bebida. La especialista sugirió alternar con opciones sin alcohol —aguas saborizadas sin azúcar o cerveza sin alcohol— para moderar el consumo. Recordó que el alcohol aporta cerca de 7 calorías por unidad y que, cuanto más graduación tiene la bebida, más calorías suma.
Una advertencia especial fue para las bebidas energéticas, muy usadas para "aguantar" los partidos de la noche. Según explicó, su combinación de azúcar y energizantes "eleva la adrenalina y el cortisol" y termina generando "picos de más ansiedad, más picoteo", justo el efecto contrario al buscado.
El método del plato y las cábalas saludables
Para ordenar las porciones, la nutricionista propuso aplicar el método del plato también frente al televisor: la mitad de vegetales, un cuarto de proteínas y un cuarto de carbohidratos. Ese cuarto puede destinarse al pan, a las papas o, incluso, al postre. "Si quiero mantener esa dinámica, un cuarto va a carbohidratos: entonces ese cuarto debería ser de helado", graficó, entre risas aclaró que se trata de un cuarto del plato y no de un cuarto de kilo.
También apuntó a las cábalas. Frente a la costumbre de repetir una bebida o un fiambre "si ganó Argentina", recomendó buscar versiones más saludables y no cargar la suerte en el alcohol o el exceso. "La cábala está en el exceso", resumió.
Comer sin culpa: la regla del 80/20
Consultada sobre el costado emocional —en un contexto que, se planteó en el estudio, combina economía, incertidumbre y angustia cotidiana—, la especialista remarcó que el Mundial "es parte de la vida" y que la idea no es comer con culpa ni pasarla mal.
Allí introdujo la regla del 80/20: si durante la semana se come bien, se hace actividad física y se toma agua, una noche de gusto "sin culpa" no genera problemas. El alerta, aclaró, aparece cuando el desorden es diario y puede esconder una cuestión anímica: "ver si es una cuestión de voluntad o también tengo una cuestión más anímica", donde el estrés se traslada a la comida.
Recetas para el entretiempo: brownie de manzana y chips de kale
Sobre el cierre, dejó alternativas dulces y saladas para reemplazar los clásicos del picoteo. Entre las opciones mencionó frutas asadas —manzanas con canela al horno— y un brownie casero que, asegura, ya recomienda a sus pacientes.
La receta del brownie, según detalló: 3 huevos y 3 manzanas crudas peladas en la licuadora, con unas 4 cucharadas de cacao amargo (o 2 o 3 barritas de cacao derretido). De manera opcional puede sumarse vainillina, algún endulzante y polvo de hornear. La mezcla va al horno entre 10 y 15 minutos.
Para lo salado, propuso chips de kale o repollo al horno con sal —"se equiparan a las papas"—, garbanzos crocantes condimentados y semillas tostadas como snack rico en fibra y proteínas. "Es cuestión de probar y de usar la imaginación", cerró, y recomendó apoyarse en herramientas de internet para encontrar recetas según lo que haya en la heladera.


