El Defensor del Pueblo alertó por el sistema de salud: "las obras sociales cubren cada vez menos"
En diálogo con "Ecos de Mañana", programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Marcelo Lacedonia, titular local de la Defensoria del Pueblo, habló sobre el reciente informe de las mayores consultas realizadas en la entidad por parte de los vecinos.
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El titular de la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredón, Marcelo Lacedonia, planteó en LU9 que los problemas de cobertura que sufren los marplatenses son "síntomas de una crisis estructural" del sistema sanitario argentino, que en la ciudad se agrava por factores locales. En ese cuadro ubicó las trabas en PAMI e IOMA, la degradación de las prepagas y un sistema público que "naturalmente se degrada" porque todo termina decantando allí.
El funcionario sostuvo que hoy la mayor cantidad de reclamos que recibe el organismo son por salud, y que a esa problemática se suman las quejas por servicios municipales, con los microbasurales en aumento y por el endeudamiento familiar a través de "préstamos impagables".
Una crisis estructural, no un problema pasajero
Lacedonia, que trabaja el tema de salud dentro de la Defensoría desde hace unos dos años, señaló que ve "cada vez con mayor preocupación" un deterioro que atribuyó al financiamiento estructural del sistema. Consideró que es "una de las deudas que la agenda política debe instalar como un debate profundo", para dejar de creer que sigue vigente el sistema de salud que conocieron quienes hoy superan los 50 años.
El Defensor recordó que el sistema privado supo ser "complementario", una especie de upgrade puntual cuando fallaba lo público. Hoy, en cambio, lo definió como "suplementario": hay gente que hace "un enorme esfuerzo" por pagar una prepaga convencida de que accede a una mejor cobertura, pero "eso también se va perdiendo" porque las prepagas se degradaron con un criterio "absolutamente legítimo" de rentabilidad económica. Así, según describió, quedó instalado el copago tanto en las prepagas como en las obras sociales, y cada vez se cubre menos.
Para el titular del organismo, el sistema de prepago "va a ser el futuro para aquel que pueda pagar realmente un costo alto". El resto de la población queda "entre obras sociales que cada vez cubren menos y un sistema público que naturalmente se degrada", con un "cuello de botella prestacional" tanto en el nivel provincial como en el municipal.
Lo agudo y lo crónico: cuando pagar tampoco alcanza
Consultado sobre los casos en los que, incluso pagando, la cobertura no responde, Lacedonia coincidió en que ese es "un problema real". Explicó que la prepaga "es muy buena" cuando aparece una enfermedad aguda, de "entrada y salida rápida", pero que los inconvenientes empiezan con "una enfermedad crónica, una patología que se sostiene en el tiempo y de alto costo".
PAMI e IOMA, las dos obras sociales más golpeadas
El Defensor apuntó a las dos obras sociales "más grandes del país" y de "enorme incidencia" en la ciudad: PAMI e IOMA. Sostuvo que ambas sufrieron modificaciones en sus convenios prestacionales en los últimos años.
Sobre PAMI, advirtió que registró una baja de prestadores, en línea con la reciente salida del Sanatorio Belgrano, que dejó de atender a afiliados de la obra social de los jubilados con unas 8.000 cápitas reasignadas y que "el mayor síntoma" de la degradación es "la demora en las autorizaciones de tratamientos médicos" y la caída en la calidad prestacional. Cuestionó además que se trata de decisiones "muy centralizadas", ante las cuales muchas veces la Defensoría requiere respuestas "hasta formalmente" y no logra "un diálogo fluido". "Entiendo que la eficiencia administrativa es el norte de la gestión, pero en el medio quedan muchos afiliados sin respuesta", planteó.
En cuanto a IOMA, recordó que hace unos tres años modificó los convenios con las principales clínicas de la ciudad, en decisiones que, dijo, se tomaron en La Plata y que afectaron de lleno a los afiliados marplatenses, con la pérdida de prestadores "de primera línea". A ese panorama sumó un factor común a todas las obras sociales: el "desfasaje" entre los aportes y el costo de los insumos médicos y las prestaciones.
Reintegros que quedan "el último de la fila" y policonsultorios
Lacedonia se detuvo en el sistema de reintegros de IOMA, por el que, contó, muchos afiliados consultan si conviene pagar de manera particular para resolver más rápido. Su respuesta fue categórica: no lo aconsejaría "a nadie, salvo que haya un peligro de vida inminente", porque el reintegro "queda el último de la fila". Incluso relató que, en su etapa al frente de la dirección regional, los reintegros "ni se trataban" en el directorio, que es el que debe resolver esas cuestiones.
También hizo referencia a denuncias recientes contra IOMA por la intermediación de entidades intermedias en su vínculo con las instituciones de salud. En ese marco, alertó por la proliferación de "policonsultorios" que funcionan "bajo los carteles de IOMA" pero que "en realidad no son de IOMA", y cuestionó un discurso de "soberanía sanitaria" que, según dijo, "no tiene nada que ver con lo que recibe el afiliado".
Servicios municipales y endeudamiento familiar
Además de la salud, el Defensor detalló los reclamos que llegan por servicios municipales, dentro de la competencia del organismo. Mencionó cuestiones de infraestructura vinculadas a la seguridad, como el mantenimiento de luminarias y espacios públicos y, sobre todo, los microbasurales, que definió como "cuestiones realmente recurrentes" y en crecimiento.
Aclaró que, si bien el ente a cargo de la limpieza de los espacios públicos responde, los focos "vuelven a proliferar" una vez erradicados. Lo relacionó con la mayor presencia de recicladores en distintos puntos de la ciudad, que descartan "lo que no les sirve en lugares que no son los adecuados".
Por último, Lacedonia identificó un reclamo que ganó peso en el último tiempo: el endeudamiento familiar. "Préstamos impagables para la gente", resumió, entre los temas de mayor incidencia que hoy recibe la Defensoría.
Qué hace la Defensoría y el programa de salud
El funcionario explicó que la Defensoría del Pueblo es un organismo que tiene como competencia controlar al Ejecutivo municipal. Aclaró que, si bien cuenta con autonomía y no responde a ninguna autoridad política, depende presupuestariamente del Concejo Deliberante, y que su tarea es controlar a los funcionarios del Ejecutivo, no al cuerpo deliberativo. Frente a la falta de respuesta o a deficiencias en los servicios, precisó, el organismo puede requerir informes, incluso de oficio.
En ese sentido, destacó que hace unos dos años se creó el programa Defensoría de la Salud para generar una instancia de mediación voluntaria entre los financiadores del sistema, obras sociales y prepagas y sus afiliados. Aseguró que tiene "un buen nivel de respuesta" de muchos financiadores y que genera "un círculo virtuoso" que evita la judicialización y la proliferación de amparos en materia de salud, un fenómeno que, advirtió, "socava el sistema sanitario" porque drena recursos. "Hoy tenemos la mayor cantidad de reclamos en esa materia", cerró.


