El reconocido exjugador Facundo Alvanezzi llega a Mar del Plata con su academia de formación
En diálogo con "Ecos de Mañana", Facundo Alvanezzi, exjugador profesional en Argentina (que también tuvo paso por Italia) y luego comenzó su carrera como formador en Aldosivi, dio detalles de su primera escuela de entrenamiento para jóvenes en nuestra ciudad.
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/media/2026/05/facundo_alvanezzi.webp)
Facundo Alvanezzi, exfutbolista profesional y reconocido formador de juveniles con una extensa trayectoria internacional, está instalado nuevamente en Mar del Plata después de más de tres meses de su regreso de Europa. Su objetivo es montar una academia formativa que sirva como complemento para los chicos de la ciudad, sin interferir con el trabajo de los clubes locales.
En diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, Alvanezzi explicó que la propuesta busca aportar su experiencia de tantos años "con mucha tranquilidad y con mucha serenidad", y funcionar como "un instrumento que pueda servirle a los chicos de la ciudad como un complemento para su formación".
El regreso después de décadas en Europa
El formador contó que, entre su carrera como futbolista profesional y su tarea posterior como formador, vivió mucho más tiempo fuera del país que en su propia tierra. "Los años empiezan a pesar. Soy honesto: el frío, la nieve, el alemán, hablar otras lenguas, ya también un poco me tenía desgastado", reconoció sobre la decisión de volver.
Alvanezzi desarrolló su carrera formativa en clubes como Milán, Barcelona, Sevilla y el Basilea de Suiza, donde dirigió a juveniles que luego se convirtieron en mundialistas.
Formar a la persona antes que al jugador
Consultado sobre qué implica hoy formar a un joven, Alvanezzi fue categórico al señalar que la base es el vínculo humano: "Si uno humanamente no conecta con la otra persona, es muy difícil después seducirlo para la enseñanza". Sostuvo que la formación debe darse "en base al conocimiento y no a la autoridad químicamente pura".
El formador advirtió sobre el impacto de la tecnología y las pantallas en las nuevas generaciones: "Los chicos tienen tantas cosas aportadas de mano con las redes, los celulares, las computadoras, que prácticamente se ha dejado de leer, se ha dejado de informarse a través de los libros". Para Alvanezzi, eso derivó en una pérdida del diálogo, de la observación y de la escucha, aspectos que considera fundamentales también en el deporte.
En ese sentido, fue contundente: "Formar a una persona implica mucho más que darle alguna que otra estrategia o hacerle golpear tres, cuatro, cinco o diez veces el balón. Implica mucho más: hay que hablar mucho, hay que escuchar mucho para que ellos puedan resolver autónomamente el día de mañana, cuando uno los suelta la vida".
Diferencias culturales entre formar en Argentina y en Europa
Consultado sobre si es lo mismo formar en Suiza, Italia o en Mar del Plata, Alvanezzi fue tajante: "No es lo mismo, bajo ningún punto de vista te lo puedo asegurar". Recordó que en Basilea debía manejarse en cinco lenguas —español, italiano, francés, alemán e inglés— para trabajar con jugadores políglotas y con compañeros provenientes de África y de países limítrofes europeos.
"No es lo mismo hablar de un chico argentino que hablarle a un chico africano, que hablarle a un chico suizo, que hablarle a un chico alemán", explicó. Y agregó que la idiosincrasia marca la diferencia: "Nosotros somos latinos, somos de sangre caliente; un alemán es un poco de sangre más fría, un holandés lo mismo, un inglés lo mismo".
En todos los casos, sostuvo, la pelota funciona como punto de anclaje común: "Ese objeto lo utilizo para formar e intercambiar entre todas las culturas para un bien en común".
Carencias que se transforman en virtudes
Alvanezzi diferenció dos realidades a la hora de formar deportistas. Por un lado, jugadores que dirigió en Suiza como Granit Xhaka, Xherdan Shaqiri, Breel Embolo, Noah Okafor o Cédric Itten —de origen kosovar, turco o africano— que también provenían de dificultades. Por otro, casos como los de Diego Martínez o Emiliano Buendía en Argentina.
"Son chicos que provienen de las carencias, y cuando uno proviene de las carencias tiene un plus", afirmó. Pero advirtió que ese plus requiere de un formador capaz de aplicarlo correctamente.
Sobre la realidad argentina, planteó un diagnóstico claro: "Me encuentro en mi propio país con un talento enorme en cuanto a los jugadores y a los formadores, pero con carencias desde el aspecto social, cultural, económico y de la estructura de la organización de espacios acordes para poder desarrollar la tarea".
En contraste, los chicos que nacen en sociedades europeas más acomodadas "no tienen esas carencias por las cuales ambicionar y llegar a algo extra".
Los tres ciclos didácticos de oro
El formador remarcó la importancia de respetar lo que define como los tres ciclos didácticos fundamentales en la formación: de los 5 a los 10 años, de los 10 a los 15 y de los 15 a los 20. "Cuando uno se salta esos tres ciclos didácticos de oro en algún punto, después, por más de que el jugador llegue a emerger en Primera División, le va a quedar un vacío social, cultural, económico o profesional", advirtió.
También cuestionó las evaluaciones físicas apresuradas: "Si vemos a un chiquito de la altura de Messi, delgado, normalmente tomamos el atajo y decimos: este chico físicamente no va a llegar. ¿Qué es lo que me hace pensar a mí que el talento no puede emerger con el correr del tiempo?".
Cinco jugadores formados por él van al Mundial 2026
Consultado sobre sus dirigidos rumbo al Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, Alvanezzi confirmó que cinco futbolistas formados por él en Basilea estarán en la cita: Granit Xhaka, Xherdan Shaqiri, Noah Okafor, Cédric Itten y Breel Embolo, todos con la Selección de Suiza.
Su mirada sobre la Selección argentina
Sobre las chances de Argentina de revalidar el título, el formador fue prudente: "Yo siempre soy muy cuidadoso en el veredicto, y el famoso dicho de ir paso a paso para mí es algo fundamental". Recordó que en el último Mundial la Selección arrancó perdiendo con Arabia Saudita y terminó campeona.
Destacó la conducción de Lionel Scaloni "como maestro, con una idea madre", y consideró que Argentina "tiene todos los elementos para poder repetir y hacer un gran Mundial". Sin embargo, pidió respeto por otras selecciones: "Hay que tener cuidado con Francia, Alemania, Marruecos e Inglaterra. Todos los partidos son una historia diferente".
Por último, Alvanezzi explicó que el rendimiento dependerá del estado en que lleguen los jugadores: "Antes jugábamos 30 o 40 partidos por año; hoy los jugadores tienen 70, 80, 90 partidos en las piernas más los entrenamientos. Es una locura". Por eso, sostuvo, recién con la lista definitiva y la concentración previa al torneo se podrá hacer una evaluación real "física, táctica, estratégica, mental y psicológica" del plantel.


