La IA desenrolla y lee por primera vez un papiro carbonizado de Herculano
En diálogo con "Ecos de Mañana", el columnista y abogado especialista en Inteligencia Artificial, Dr. Federico Álvarez Larrondo, habló sobre el trabajo de un equipo internacional de investigadores, que logró descifrar por primera vez el contenido de un papiro carbonizado por la erupción del monte Vesubio, ocurrida en el año 79 d.C..
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La inteligencia artificial logró lo que parecía imposible durante casi dos mil años: leer, de principio a fin, uno de los papiros carbonizados de Herculano, la ciudad romana que el Vesubio sepultó junto a Pompeya en el año 79. El rollo, tan frágil que abrirlo lo habría destruido, fue "desenrollado" de manera virtual y descifrado sin tocarlo. El avance fue uno de los temas que el especialista Federico Álvarez Larrondo analizó en su columna sobre inteligencia artificial por LU9.
Para el columnista, el hallazgo muestra la cara más amable de una tecnología que suele generar temor. Se trata, dijo, de "uno de esos lados luminosos" de la IA, capaz de "superar lo que parecían límites físicos que tenía la humanidad".
Un tesoro que nadie podía abrir
Los papiros de Herculano aparecieron en 1750, cuando unos obreros que buscaban mármol y piedra para vender dieron con los restos de una lujosa villa frente al mar. Entre las ruinas encontraron una biblioteca y, dentro, unos cilindros negros y duros como el carbón que en un primer momento confundieron con troncos quemados.
No eran troncos: eran rollos de papiro carbonizados por el calor de la erupción. Según explicó Álvarez Larrondo, se trata de "la única biblioteca completa que sobrevive del proceso grecorromano", un archivo único de la Antigüedad.
Durante siglos, los intentos de abrirlos terminaron siempre igual: al despegar la primera capa, el papiro se deshacía. El material había quedado tan frágil que el mínimo contacto lo reducía a cenizas, y la lectura parecía definitivamente perdida.
Rayos X e IA: cómo se leyó sin tocarlo
La solución no pasó por abrir el rollo, sino por mirarlo por dentro. El bloque de carbón fue escaneado con rayos X de altísima resolución en un acelerador de partículas —un sincrotrón—, capaz de distinguir capas de papiro más finas que un cabello.
Con esas imágenes, un software "desenrolló" digitalmente el rollo y lo aplanó en una tira de alrededor de un metro y medio. Después, un modelo de inteligencia artificial fue entrenado para detectar la tinta antigua —de base carbónica y casi invisible a los rayos X convencionales— y hacer aparecer las letras griegas en la pantalla.
En el aire, Álvarez Larrondo comparó el procedimiento con una "tomografía computada", como la que se usa en medicina para ver los órganos sin necesidad de operar.
Una sorpresa filosófica
El contenido del rollo descifrado sorprendió a los investigadores. La biblioteca de la villa —atribuida a la familia de los Pisones, parientes políticos de Julio César— estaba compuesta sobre todo por textos epicúreos, la escuela que promovía la búsqueda del placer y el control del dolor.
Sin embargo, el primer papiro leído de principio a fin resultó ser un tratado de la escuela estoica, la corriente rival, que ponía el acento en el deber moral y la razón. El dato sugiere que las élites romanas coleccionaban y estudiaban las ideas de sus adversarios para poder debatirlas.
El lado luminoso de la inteligencia artificial
Álvarez Larrondo enmarcó el descubrimiento en un debate más amplio. "Muchas veces le tenemos temor, preocupación, tenemos nuestros reparos" a la IA, señaló; pero, agregó, la tecnología "también tiene su lado positivo", y este caso sería "uno de esos lados luminosos".
El especialista subrayó que la herramienta permite recuperar información que se daba por perdida y ayuda a "superar lo que parecían límites físicos que tenía la humanidad".
Casi 1.800 rollos por descifrar
El avance abre una puerta enorme: quedan cerca de 1.800 papiros de Herculano a la espera de la misma técnica. Si el método se replica, podría reconstruirse buena parte de un período histórico del que se conservaba muy poco.
El trabajo forma parte del Desafío Vesubio, el concurso lanzado en 2023 por el inversor Nat Friedman, que abrió al público los escaneos de los rollos y ofreció premios millonarios para mejorar los algoritmos. La organización ya anunció nuevos incentivos para lo que resta de 2026 y para 2027.


