Mar del Plata paga más de $212 millones por día por la basura, pero la crisis de recolección no cede
El contrato con Transportes 9 de Julio S.A. absorbe toda la recaudación proyectada de la Tasa de Servicios Urbanos y aun así no alcanza a cubrirlo. Vecinos de distintos puntos del partido denuncian semanas sin recolección, microbasurales y contenedores colapsados.
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La Municipalidad de General Pueyrredon destina, según la última actualización presupuestaria realizada en mayo de este año, más de $212 millones diarios al contrato de recolección de residuos con la empresa Transportes 9 de Julio S.A. La cifra ubica a ese servicio entre los más costosos de la estructura municipal, en un contexto en el que vecinos de distintos barrios y localidades del partido vienen reclamando desde hace meses por la acumulación de basura en la vía pública.
Un contrato que ni la tasa urbana alcanza a pagar
De acuerdo con un informe elaborado sobre la base de datos oficiales y legislativos, el Municipio proyecta recaudar este año alrededor de $67.600 millones por la Tasa de Servicios Urbanos (TSU), el tributo que pagan los vecinos y que está destinado, entre otros rubros, al alumbrado, barrido y limpieza. El contrato de recolección, en tanto, tras el aumento dispuesto a partir de mayo pasado, elevó su costo anual a un valor que ronda los $76.372 millones, según las cifras citadas en ese informe.
La comparación entre ambos números arroja un dato central: la totalidad de lo recaudado por la TSU no alcanza a cubrir el costo del servicio de recolección. La diferencia, señalan las fuentes consultadas, debe cubrirse con otros fondos municipales, lo que implica que recursos que podrían destinarse a obras viales, salud o turismo terminan utilizándose para sostener el contrato con la empresa concesionaria.
Aumentos muy por encima de la inflación
El informe compara además la evolución del contrato con otros indicadores económicos y presupuestarios de la ciudad. Según esos datos, el canon de la empresa 9 de Julio aumentó un 2.766% entre diciembre de 2019 y fines de 2024, mientras que la inflación acumulada en el mismo período fue del 1.427%. En paralelo, el presupuesto destinado al Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (Emvial) creció un 1.285% en ese lapso, es decir, menos de la mitad de lo que aumentó el contrato de residuos.
El mismo informe menciona además una sobreejecución presupuestaria del 125% en la partida destinada a la empresa durante los últimos períodos, en contraste con subejecuciones registradas en áreas consideradas esenciales para la ciudad. De acuerdo con esas cifras, Mar del Plata pagaría el costo por habitante y por kilómetro más alto de todo el sistema de recolección de la provincia de Buenos Aires.
Testimonios: semanas sin recolección
El reclamo no se limita a los números. En diálogo con LU9, María Inés Benítez, referente de la Sociedad de Fomento de Playa Serena, describió una situación que se repite, con matices, en distintos puntos del Partido de General Pueyrredon: “una vecina ya lleva 15 días que el recolector no entra en el sector de donde viven ellos, y esto se debe a que la calle ya está totalmente intransitable”.
A este relato, la fomentista sumó una escena dramática: “Otra vecina nos contaba que corrió dos cuadras cuando vio que se acercaba el camión para tratar de alcanzar alguna bolsa de residuos. Obviamente, con lo que conlleva esta situación… Ver el recolector de basura, a dos cuadras, salir corriendo con las bolsas con las calles destruidas”.
Benítez agregó que no es un problema solo por las bolsas ya que, en su barrio, “hay mucho animal suelto, como caballos y demás, entonces al quedar la basura en determinados lugares, por supuesto se han convertido en basurales a cielo abierto”.
Por su parte, en el sector norte del partido, el reclamo tiene otras particularidades. Emmanuel Bonillo, vecino de Las Dalias, señaló que el problema se vincula especialmente con la acumulación de restos de poda, la falta de una recolección periódica y la proliferación de microbasurales en distintos puntos de la zona. Según explicó, encontraron una forma ingeniosa de reunir sus pedidos y pretenden ser escuchados: “Creamos una aplicación desde la sociedad de fomento para que los vecinos puedan cargar ahí lo que son microbasurales, fallas de luminarias y calles, para de ahí poder nosotros trasladar estos reclamos a los diferentes entes".
Emergencia, prórroga y un funcionario que junta basura
El contrato con Transportes 9 de Julio S.A. no es nuevo: el año pasado el Municipio declaró la emergencia económico-financiera del servicio y prorrogó por dos años el acuerdo con la empresa, con la posibilidad de una nueva extensión. La medida se tomó cuando la concesión estaba próxima a vencer, en un esquema que evitó una nueva licitación del servicio.
El cruce entre el costo del servicio y su funcionamiento efectivo abre, según especialistas y vecinos consultados, una serie de interrogantes que todavía no tienen respuesta oficial: si se aplicaron los controles y, eventualmente, las sanciones a la empresa ante los incumplimientos denunciados, si el contrato será revisado antes de su próximo vencimiento y si el Municipio evaluará modificar el esquema de gestión de residuos vigente desde hace más de una década.
Por lo pronto, el debate sobre el servicio de recolección y limpieza urbana en Mar del Plata sigue abierto, en momentos en que la imagen de sus calles incide de forma directa en la calidad de vida de sus habitantes, y en su principal actividad económica: el turismo.


