Más de 40 pingüinos de Magallanes del Aquarium de Mar del Plata fueron trasladados al Parque Bubalcó
En diálogo con "Ecos de Mañana", programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Paula Rajneri, directora institucional de la Fundación Bubalcó en la Patagonia, dio detalles del recibimiento de las especies de la ciudad a este parque de la provincia de Rio Negro.
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Los 43 pingüinos magallánicos del ex Aquarium de Mar del Plata tienen nuevo hogar. Llegaron al Bioparque Bubalcó, en el Alto Valle de Río Negro, que los recibió por donación de la Justicia y que preparó durante meses un recinto a medida. "Ha sido una revolución la llegada", resumió a LU9 la directora de la fundación, Paula Rajneri.
El traslado cierra uno de los últimos capítulos del Aquarium, inaugurado en 1993 y cerrado al público el 31 de marzo de 2025. Los animales nacieron y crecieron bajo cuidado humano, no pueden volver al mar y dependen de asistencia para alimentarse: por eso se descartó liberarlos y se optó por un refugio especializado. Rajneri lo enmarcó en un criterio general: "siempre que un animal pueda volver a la naturaleza, vuelve", y cuando no puede, "si podemos darle un hogar digno donde pueda tener una vida de bienestar, nos hacemos cargo".
Una donación judicial, no una venta
La directora aclaró que los pingüinos llegaron a Bubalcó por una donación dispuesta por el juzgado a cargo de la quiebra, con un destino comprometido desde hacía meses, y no por una operación de venta. "Hace varios meses que estábamos armando el recinto", explicó. La reubicación se resolvió en el marco de la quiebra de Plunimar S.A., la empresa operadora del acuario, cuya causa tramita en el Juzgado Nacional en lo Comercial N°20, después de que las distintas negociaciones de venta impulsadas durante el año no llegaran a buen puerto.
Rajneri subrayó la "alegría" y el "orgullo" del equipo por haberles preparado el lugar y porque los ejemplares "se hayan quedado acá en Argentina". Y destacó "la oportunidad de cuidar pingüinos que necesitan del cuidado humano".
Cómo fue el traslado de los 43 pingüinos
Los animales viajaron en camión, en cajas de traslado con subdivisiones, "son pingüinos de tamaño pequeño", precisó Rajneri y de noche, "para que la temperatura del sol no altere el bienestar de los animales". La directora remarcó que en operativos así "siempre viaja alguien especialista": en este caso, el veterinario del Aquarium marplatense, que los cuida "hace años" y controló el estado de los ejemplares en cada parada del recorrido.
Rajneri recordó que todo movimiento de fauna "implica un riesgo" por el estrés que genera y que fue "un trabajo enorme de todos los equipos". Hasta la gente del transporte, contó, "estaba emocionada" por trasladar pingüinos.
Dos piletas, un canal de 90 metros y una adaptación que recién empieza
El veterinario del Aquarium acompañó los tres primeros días de adaptación. Las señales, dijo Rajneri, son "todas positivas": los pingüinos se metieron enseguida al agua y comieron bien, sin ningún indicio negativo. El recinto tiene dos piletas unidas por un canal de 90 metros y, por ahora, los animales "todavía no recorrieron ni un tercio" de su nueva casa: siguen en la primera pileta.
La directora salió al cruce de una duda frecuente sobre el clima: los magallánicos "no son antárticos", viven desde Malvinas hasta el sur de Brasil y están acostumbrados a temperaturas elevadas en sus colonias. El recinto tiene "agua fresca todo el año" y un "sistema de riego para refrescar y bajar la temperatura", que además funciona como enriquecimiento ambiental. El predio no dispone de agua de mar, y la salinidad que la especie necesita se incorpora a través de la alimentación.
Qué es Bubalcó y qué otros animales alberga
La Fundación Bubalcó gestiona un bioparque de 34 hectáreas en zona rural del Alto Valle rionegrino, entre las localidades de Allen y General Roca, que abre al público de jueves a domingo con visitas guiadas y educativas. Aloja animales que no pueden ser liberados y trabaja con las provincias de Río Negro y Neuquén en tareas de rescate.
Además de los pingüinos, el parque tiene aves, ibis sagrados y guacamayos ya adaptados y felinos: dos pumas rescatados en Catamarca y Malvina, un puma llegado desde el Parque Nacional Nahuel Huapi que arrastra una lesión ocular y no puede regresar a la naturaleza. Antes de los pingüinos, el Aquarium ya había derivado allí algunas de sus aves.
El planteo de los proteccionistas por la distancia al mar
El traslado no estuvo exento de cuestionamientos. Sectores proteccionistas objetaron que los magallánicos, aves de litoral, quedaron a casi 1.000 kilómetros de la costa marítima, en una región donde el verano puede superar los 38°C. Entre las voces críticas, Juan Lorenzani, de la Fundación Fauna Argentina, cuestionó el destino de los animales.
Desde Bubalcó respondieron de antemano a ese reparo: la especie tolera altas temperaturas, el recinto cuenta con agua fresca todo el año y el sistema de riego permite bajar la temperatura cuando haga falta.
Cómo visitar el parque y colaborar
La fundación se sostiene con donaciones y visitas responsables. "Cualquier contribución suma", dijo Rajneri, y aclaró que lo recaudado va "directo a alimentos, enriquecimientos y recintos", es decir, al cuidado de los animales. También invitó a conocer el parque: no está en zona turística, pero sí sobre la ruta que muchos toman rumbo a Bariloche y la montaña.


