Modifican la prioridad de paso en las esquinas: ¿Qué cambios aplicaron en la Ley de Tránsito provincial?
En diálogo con "Pasen y Vean", programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, Walter Gorbak , especialista en siniestros viales, habló sobre los cambios en la Ley de Tránsito de la provincia de Buenos Aires.
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La provincia de Buenos Aires modificó su ley de tránsito. Ahora, quien llega a una avenida o la cruza tiene que detenerse y ceder el paso a los que circulan por ella, aunque venga por la derecha. El cambio busca terminar con la contradicción entre la Ley 13.927 y la Ley Nacional de Tránsito 24.449, que llevaba a los juzgados a fallar con criterios distintos.
Así lo explicó en LU9 Walter Gorbak, especialista en siniestros viales. Remarcó que la nueva regla no autoriza a embestir a nadie, porque “cada conductor tiene que ajustarse a las condiciones del tránsito”. También recordó que en la Argentina mueren alrededor de 6.000 personas por año en siniestros viales.
Qué decía la ley vieja y qué cambia
Según explicó el especialista, la ley bonaerense le daba la prioridad de manera “total y absoluta” a quien circulaba por la derecha, sin importar el tipo de calle.
Eso generaba situaciones contradictorias. En una avenida de mucho tránsito con un pasaje lateral a la derecha, por ejemplo, el conductor que salía de ese pasaje tenía prioridad para entrar a la avenida.
En las rutas pasaba lo mismo. Quien entraba desde la derecha, por ejemplo desde el acceso a un pueblo, tenía la prioridad. El entrevistado lo calificó como “diametralmente una locura”, porque en esas vías las velocidades máximas son muy distintas.
La reforma se sancionó el 6 de octubre. Suma las avenidas a las excepciones a la prioridad de la derecha, junto con las autopistas, semiautopistas, rutas y carreteras. Fuera de esas excepciones, la derecha sigue siendo la regla general.
La clave: la jerarquía de las vías
“Lo que primero hay que distinguir son las calidades de las vías de circulación”, explicó Gorbak. Con la modificación, cuando se cruzan calles de distinta jerarquía, la prioridad la tiene “la vía más rápida o la que tiene mayor caudal de tránsito”.
Según el especialista, la diferencia entre la norma provincial y la nacional confundía a conductores y peatones, y además llegaba a los tribunales. Contó que su intervención llega “lamentablemente y drásticamente post siniestro”. Para entonces, los criterios “eran muy distintos” en el fuero penal y en el civil.
Tener prioridad no habilita a chocar
Gorbak advirtió que una cosa es lo que dice la norma y otra lo que pasa en la calle. La nueva regla “no habilita” al que circula por la avenida a “llevárselo por encima” a quien entra desde una calle menor.
Insistió en que cada conductor tiene que adaptarse al tránsito y a lo que puede hacer su vehículo. Pidió manejar con “sentido de prudencia” y “empatía en el tránsito”.
Puso como ejemplo a una persona mayor que cruza la calle por un lugar que quizás no es el adecuado. Aun así, dijo, el conductor “también tiene que ajustar la velocidad y la atención para tratar de evitar un siniestro”.
6.000 muertes al año
El especialista relacionó la falta de empatía al volante con un problema que el país arrastra “desde largas décadas”. Sin entrar en las diferencias entre las estadísticas oficiales y las privadas, estimó unas 6.000 muertes y 120.000 heridos por año en siniestros viales. Muchos de esos heridos quedan con lesiones permanentes.
Para él, la diferencia con otros países no es solo cultural. Dijo que “tiene que ver con la normativa, tiene que ver con la sanción” y también con cómo aprenden los conductores.
Penas “irrisorias” y una reforma en el Congreso
Gorbak sostuvo que hoy, en la Argentina, la pena por matar a una persona en un siniestro vial “es baja o irrisoria en relación al daño”. Recordó casos de conductores alcoholizados, que cruzaron en rojo o iban con exceso de velocidad, y que tras procesos largos terminaron con penas en suspenso.
Contó que por eso forma parte de un proyecto para reformar el Código Penal en materia de delitos viales, que ya tiene media sanción del Senado. La iniciativa apunta a los hechos que, según explicó, “se escapan del mero accidente”, como los casos con alcohol o drogas.
Al cierre, resumió su mensaje: “Todo depende de nosotros”. Depende de la atención y de la actitud que tome cada uno “para evitar ser parte de un siniestro vial como víctimas o como victimarios”.


