17 de abril: Día del Malbec
En 'Tarde para Armar', programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata con Maricel López, Juan Rodriguez, sommelier y gastronómico marplatense, habló sobre el Día del Malbec, el vino tinto icónico de la Argentina y con numerosos precios a nivel nacional e internacional.
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El Malbec es, sin dudas, el vino insignia de Argentina y el más vendido en el mundo bajo el sello nacional. Sin embargo, su origen no es local: llegó desde Francia en el 1800 y se adaptó de tal manera al terroir argentino que terminó convirtiéndose en símbolo de la industria vitivinícola del país.
Así lo explicó el sommelier y empresario gastronómico Juan Rodríguez en diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, donde definió al Malbec como "la hija adoptada" de las uvas argentinas. "No es una uva argentina, viene de Francia, pero encontró su lugar en el mundo en nuestro país", sostuvo.
De Cahors a Mendoza: por qué explotó en Argentina
Rodríguez recordó que la variedad proviene de Cahors, una zona de Burdeos, donde se utilizaba para vinos de corte mezclada con Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc. "La han traído en el 1800 a Argentina y de repente explotó y es nuestra bandera respecto al vino en todo el mundo", señaló.
Según el especialista, la clave estuvo en la combinación entre la calidad de la uva y las condiciones del suelo argentino: la altura, el clima y especialmente la amplitud térmica favorecieron un desarrollo que no se daba en Francia. "En esa zona de Burdeos no se hacía como uva varietal y acá es impresionante lo que ha crecido", destacó.
Maridaje con carnes: la combinación que marcó la identidad
Para Rodríguez, el éxito del Malbec también se explica por la cultura gastronómica local. "Tiene que ver mucho con nuestra esencia, con nuestra gastronomía, que somos muy carnívoros. El Malbec es una uva que va muy bien con carnes y eso hizo que fuera una explosión, una combinación y un maridaje perfecto", afirmó.
En lo técnico, describió una uva "con muchos aromas a frutos rojos, a ciruelas y con una coloración muy violácea". En vinos de mayor guarda, esos aromas aparecen "más cocidos, más mermeladas, hasta algunas especias", dependiendo de la región de origen.
Cómo empezar a tomar vino y tips para disfrutarlo en casa
Consultado por los recién iniciados, el sommelier recomendó arrancar con vinos blancos y luego avanzar hacia tintos suaves, como un Pinot Noir, "que tiene menos graduación alcohólica y va a ser más amable si no están acostumbrados a tomar vino".
También brindó un consejo práctico para la hora de servirlo en casa: "Prefiero que el vino arranque más frío antes que esté caliente". Y agregó que conviene abrir la botella un rato antes: "El vino es un alimento que está vivo todavía. Una vez que lo abrís, que esté un ratito en la copa para poder airearse y después disfrutarlo sin problemas".
Crianza, madera y la tendencia a respetar la identidad del terroir
Rodríguez explicó que, luego de la fermentación, la crianza puede hacerse en barricas de madera, toneles, huevos de concreto, piletas o tanques de acero inoxidable. "Ahí tiene mucho que ver la parte del enólogo, cómo quiere criar su vino y qué es lo que quiere resaltar de cada región", indicó.
Sobre las tendencias actuales, remarcó que hoy se busca "respetar la uva de cómo salió de tal lugar y con la menor intervención posible". Por eso, aunque se sigue usando madera, se emplea una "mucho más vieja, que no le aporte tanto sabor, sino que respete la identidad del lugar".
Un vino homenaje a Mar del Plata por los 150 años
Rodríguez llegó a los estudios con una botella especial: un vino creado como homenaje a la ciudad por su aniversario número 150. "Se me ocurrió que Mar del Plata merecía un minihomenaje. Como cumplía 150 años, llamé a la gente de la bodega y le dije: ¿por qué no hacemos un vino juntos?", contó.
La iniciativa terminó en un viaje a Mendoza junto a cocineros referentes de la ciudad, entre ellos los dueños de Zaragoza, Negro, Lo de Tata, Caldo Rey, y Del Calzone de Difiore. Elaboraron cuatro etiquetas pensadas para la gastronomía local: dos blancos apuntados a pescados frescos y cocidos, y dos Malbec para acompañar las carnes. "Quedó marcado y sellado para la ciudad como un vino homenaje", resumió.
Maridajes marplatenses: del tiradito al asado
El sommelier repasó las combinaciones que mejor funcionan en una ciudad con fuerte impronta pesquera y parrillera. Recomendó vinos blancos suaves para pescados crudos como tiraditos y sushi; blancos con madera o un Pinot Noir para un arroz o una paella; Malbec para carnes asadas; y Cabernet Sauvignon para guisados o carnes braseadas.
También deslizó una recomendación universal: "Con un queso van bien todos los vinos. Siempre está bien comerse un queso".
Hombres, mujeres y una tendencia que se empareja
Rodríguez observó un cambio en el consumo por género. "Antiguamente, hace unos 40 años, se tomaba mucho más blanco que tinto. Hoy la diferencia es mucho tinto, menos blanco, pero cada vez más los hombres van tomando más blanco y las mujeres también", explicó. Y destacó que en Argentina hay "unos blancos muy buenos" que están siendo cada vez más valorados.
El vino más allá de la copa: cócteles y tinto de verano
El sommelier también se refirió al auge del vino como ingrediente en tragos y cócteles. "Tenemos un bar de vinos y se venden muchas jarras, clericó, champeta. Se mezcla con variedades de bebidas blancas o con frutas y gaseosas. De hecho, el vermut es un vino al que se le han agregado distintas hierbas para que tome un sabor distinto", detalló.
Sobre la moda del tinto de verano, fue contundente: "El concepto, para los que amamos el vino, es que lo tomes como quieras. Si lo querés tomar con hielo, tomalo. Si lo querés tomar como trago, tomalo. Si lo querés tomar solo, vamos para adelante. Es la bebida nacional y tratamos de empujarla y difundirla".


