A 44 años de la Guerra de Malvinas: la historia del excombatiente marplatense, Fernando Álvarez
En el programa Ecos del Día, que conduce Javier Novoa de 17:30 a 20 horas por LU9, Fernando Álvarez, presidente del Centro de Excombatientes de la Guerra de Malvinas de Mar del Plata, habló de su paso por las islas a 45 años del conflicto bélico que marcó un antes y un después a nuestro país.
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En la antesala del 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el referente del Centro de Excombatientes de Mar del Plata, Fernando Álvarez, compartió su mirada sobre lo que representa esta fecha para quienes atravesaron el conflicto. "Es una cuestión de piel: a medida que se acercan los días, uno se va transformando", expresó, al describir las sensaciones que resurgen cada año.
El excombatiente sostuvo que, más allá del dolor, el objetivo siempre fue claro: "mantener viva la memoria". En ese sentido, destacó que el 2 de abril debería vivirse como una fecha patria, aunque reconoció que, por la cercanía histórica, sigue atravesada por emociones profundas vinculadas a la experiencia de la guerra.
Una fecha que interpela a toda la sociedad
Álvarez explicó que, si bien para muchos argentinos es un día de acompañamiento, para los veteranos implica revivir momentos difíciles. Sin embargo, valoró el reconocimiento social alcanzado con los años y el compromiso colectivo por sostener el recuerdo.
En sus palabras, el trabajo realizado desde el regreso de Malvinas permitió que hoy las nuevas generaciones tengan incorporada la causa: "nuestro objetivo era dejar un legado, porque no vamos a estar siempre. Y eso se está logrando".
El rol del Centro de Excombatientes
Desde su creación en 1984, el Centro de Excombatientes de Mar del Plata amplió su función más allá de la memoria histórica. Según relató Álvarez, comenzaron reuniéndose tras la guerra con el objetivo de "malvinizar" y hoy desarrollan una intensa actividad social.
"Nos fuimos expandiendo, surgieron ideas y se creó este 'monstruo' que es el centro, con una actividad que va más allá de lo que imaginábamos", señaló, en referencia a iniciativas educativas, deportivas y comunitarias.
Medios, memoria y nuevas generaciones
El excombatiente también destacó el acompañamiento histórico de los medios locales, que permitieron visibilizar la causa en momentos difíciles: "abrían el micrófono y decían 'hablá'. Eso para nosotros fue fundamental".
Además, remarcó el cambio generacional y el interés creciente de los jóvenes: desde visitas escolares hasta proyectos académicos, como un reservorio audiovisual con más de 100 testimonios que se presentará en la Universidad.
"Hoy los chicos lo tienen incorporado. Son ellos los que van a seguir llevando la bandera", afirmó.
Lo que no se cuenta y el vínculo con los chicos
Consultado sobre las charlas en escuelas, Álvarez admitió que hay aspectos de la guerra que prefieren no relatar en detalle. "Hay cosas íntimas que no contamos, porque pueden lastimar", explicó, y agregó que muchas veces recurren a anécdotas de convivencia para transmitir la experiencia sin revivir el dolor más crudo.
También describió el impacto de las preguntas de los más chicos, que, sin filtros, interpelan desde la inocencia: "te preguntan cosas que te descolocan, pero ahí tratamos de explicar sin entrar en lo más duro".
La vigilia del 2 de abril en Mar del Plata
Finalmente, Álvarez invitó a la comunidad a participar de la tradicional vigilia, que se realiza cada año en la ciudad. Aclaró que no se trata de un acto formal, sino de un encuentro espontáneo.
"Es ir a hacer el aguante, acompañar, estar con los caídos. A las 0:01 hacemos un minuto de silencio y después seguimos hasta el acto oficial", detalló.
En una fecha que atraviesa a todo el país, desde Mar del Plata el mensaje es claro: la memoria no solo se conmemora, se construye todos los días.


