Científicos marplatenses crearon un protocolo para el cuidado de la fauna marina
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La semana pasada, el Gobierno nacional autorizó a través del Boletín Oficial la explotación petrolera en las costas de Mar del Plata. En nuestra ciudad, hace tres años se generó un protocolo que indica cómo proteger las especies animales y minimizar el impacto.
Al respecto, LU9 dialogó con Diego Rodríguez, doctor en Ciencias Biológicas y profesor de la UNMdP, quien explicó las razones detrás de esta decisión y comentó acerca de este protocolo generado en conjunto con el CONICET para el monitoreo de fauna marina en las prospecciones sísmicas. "Todas las actividades del hombre generan un impacto en el medioambiente", comenzó.
Rodríguez, quien también es director del grupo de Investigación Biología, Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras, contó que "cualquier tipo de actividad produce un impacto en el ambiente, incluso las de energías renovables". "La exploración de hidrocarburos en el mar es muy compleja, nuestro país es claramente dependiente de los hidrocarburo y toda la energía que necesitamos para que la Argentina camine depende en un 80% de hidrocarburos", sostuvo.
En el caso de la fauna marina, el especialista sostuvo que hay que tener en cuenta que "muchos animales están en el fondo marino y no tienen gran movilidad". "Hace tres años el Ministerio de Ambiente nos convocó porque no había un protocolo para casos de exploración sísmica, que nos dan información sobre el suelo y subsuelo marino, lo que permite ubicar los yacimientos", manifestó, para luego agregar: "Eso produce un impacto, sobre todo en mamíferos marinos y otros animales, por eso se nos solicitó que hiciéramos un protocolo que indique como se actúa si aparecen durante la explotación sísmica, así que nosotros ajustamos el protocolo de Brasil, que es uno de los más estrictos".
"Cuando el barco va funcionando en la operación sísmica, tiene un área de exclusión de un kilómetro alrededor del buque y si se ve un animal en la zona se debe frenar toda actividad sonora y una vez que sale tiene que hacerse un inicio suave, durante 30 minutos, hasta volver a la potencia máxima", siguió.
El objetivo de este protocolo es "minimizar el impacto" por medio de información técnica. "Sin embargo, se debe iniciar una transición energética para reemplazar la energía fósil", consideró Rodríguez.
"No hay registro de mortalidad de animales, pero puede haber consecuencias muy variadas, como cambios en el comportamiento o que se dispersen o muevan ciertas especies", concluyó el especialista.


