Colombofilia: 'las palomas mensajeras pueden recorrer grandes distancias y siempre encuentran el camino a su palomar'
La actividad colombófila mantiene su vigencia en la ciudad a través de criadores que entrenan palomas mensajeras para competencias regionales. El entrenamiento diario, la capacidad de orientación y la inteligencia de las aves son claves en un hobby que, muchas veces, se transmite de generación en generación.
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La colombofilia, la actividad deportiva basada en la cría y competencia de palomas mensajeras, sigue presente en Mar del Plata gracias a aficionados que dedican tiempo y conocimiento al entrenamiento de estas aves. Sobre este tema, LU9 Radio Mar del Plata dialogó con Gustavo Conte, presidente de la Asociación Colombófila, quien explicó cómo funciona esta práctica y qué características tienen las aves que participan de las competencias.
Conte contó que su vínculo con este mundo comenzó desde chico, ya que tanto su padre como su abuelo tenían palomas mensajeras. "Es un hobby que se va pasando o heredando", señaló al describir cómo se inicia la mayoría de quienes participan en esta actividad.
Entrenamiento diario para las competencias
Las palomas que participan en la actividad colombófila son especialmente criadas para competir y recorrer largas distancias. No cualquier ave puede hacerlo: las mensajeras poseen características físicas y de orientación que les permiten regresar a su palomar incluso después de cientos de kilómetros.
Según detalló Conte, el entrenamiento requiere dedicación diaria. Explicó que cada jornada implica entre una hora y una hora cuarenta minutos de trabajo, que incluye la limpieza del palomar y el tiempo de vuelo de las aves.
En ese período las palomas vuelan para mantenerse en forma y, al regresar, encuentran las instalaciones preparadas, con comida y agua disponibles.
Orientación y capacidad para superar obstáculos
Una de las habilidades más sorprendentes de estas aves es su capacidad de orientación. Durante las competencias, las palomas son trasladadas desde su palomar hasta un punto de suelta y desde allí deben regresar por sus propios medios.
Conte explicó que, aunque se conoce el lugar de partida y llegada, no siempre se puede determinar el recorrido exacto que realiza cada ave. "Existe un GPS que es como un anillo que se coloca en la patita y permite marcar la distancia y el recorrido mediante ordenadores, pero son dispositivos muy caros y no siempre se utilizan", indicó.
Durante el trayecto, las palomas deben enfrentar distintos desafíos, como las condiciones climáticas adversas o la presencia de depredadores.
Inteligencia y comunicación con el criador
El presidente de la Asociación Colombófila destacó que, con el tiempo, los entrenadores aprenden a interpretar el comportamiento de las aves. El estado del plumaje, el aspecto físico o ciertas actitudes permiten detectar si una paloma está enferma, necesita alimento o requiere agua.
En ese sentido, remarcó que lo que más lo sorprende es la inteligencia de las palomas mensajeras y su capacidad para encontrar el camino de regreso al palomar pese a los obstáculos.
Un mito que buscan desmentir
Entre los aficionados a la colombofilia hay una frase popular que intentan desterrar. Conte aseguró que el dicho "más boluda que una paloma" está muy lejos de la realidad.
Según afirmó, "la paloma de boluda no tiene nada, es muy inteligente", especialmente por su habilidad para orientarse y volver a su hogar después de largos recorridos.
Cómo iniciarse en la colombofilia
Para quienes tengan interés en comenzar con esta actividad en Mar del Plata, el consejo es acercarse a alguno de los clubes colombófilos de la ciudad.
Allí, explicó Conte, los aficionados más experimentados pueden orientar a los nuevos interesados sobre la crianza, el cuidado y el entrenamiento de las palomas mensajeras, además de explicar cómo participar en las competencias.


