Comienzan los trabajos forenses en una tumba colectiva en el cementerio de Darwin
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/contenido/noticias/original/1629117877tumbas.jpg.jpeg)
La
historiadora Alicia Panero, cuyas investigaciones posibilitaron los trabajos forenses que comienza este lunes un equipo del Comité Internacional de la Cruz
Roja (CICR) en una tumba colectiva del cementerio de Darwin en
las Islas Malvinas, expresó que su "lucha" es por la
"dignidad póstuma" y debido a que los familiares de los soldados
muertos en la guerra de 1982 "necesitan conocer la verdad".
"Siempre busqué y luché por la
verdad, por la dignidad
póstuma que es un derecho que tienen todos esos muertos, porque esa dignidad se
traslada a sus familias en identidad. Espero con optimismo los resultados para
esas familias a las que me une el afecto", expresó Panero, en una
entrevista con Télam.
Tras cumplir una semana de aislamiento debido a la
pandemia de coronavirus y los protocolos de las islas, un equipo internacional
de seis expertos -entre
ellos dos argentinos-, coordinado por el CICR, comienza este lunes los trabajos forenses, en
una nueva etapa de identificación de
restos de excombatientes caídos en la guerra de 1982.
Los trabajos de campo que realizará el equipo de
seis expertos que arribaron el lunes pasado a suelo malvinense se desarrollan cuatro
años después del primer Plan Proyecto Humanitario en el
cementerio de Darwin,
relevamientos que permitieron identificar a 115 soldados argentinos gracias a
las muestras de sangre aportadas por sus familiares.
A
diferencia del trabajo realizado durante los meses de junio y julio de 2017,
cuando fueron exhumados 122 cuerpos
de 121 sepulturas con la denominación "Soldado argentino solo conocido
por Dios", en este
caso la labor se centrará solo en una tumba colectiva -la
denominada C 1 10- ubicada en Darwin, cerca de la cruz mayor que preside el
camposanto.
Esta tumba múltiple no había sido incorporada en
el primer proyecto humanitario ya que no se trataba de una sepultura anónima:
una placa colocada en 2004, cuando el cementerio fue remodelado, consignaba que
en esa fosa se encontraban los restos del alférez de Gendarmería Julio Sánchez,
y de los soldados de Fuerza Aérea Héctor Aguirre, Luis Sevilla y Mario Luna.
Pero, cuando hace cuatro años se exhumaron las
tumbas anónimas, se comprobó que esos tres soldados se encontraban enterrados
en otras tres sepulturas individuales que habían permanecido anónimas hasta ese
momento, por lo que se hizo necesario esclarecer la identidad de los restos
sepultados en la tumba C 1 10.
"Espero además, que la tumba B 4 16 sea
pronto también exhumada, fruto de un acuerdo, porque las familias que piden por esos muertos se lo
merecen, lo necesitan conocer la verdad", agregó Panero, investigadora en tema
Malvinas y también periodista, profesora de Historia y escritora.
Panero
-autora del libro "Soldado desconocido", en el que relata los pormenores del acuerdo para
la identificación de combatientes argentinos enterrados sin nombre en Darwin-
indicó que "el plan de trabajo de esta misión tiene dos tareas: la
exhumación de la tumba C 1 10 de Darwin y la búsqueda de posibles restos de
soldados argentinos en las cercanías de un hospital de campaña británico".
Es que la exhumación en Darwin de la tumba
colectiva no será el único trabajo que realizará el equipo forense, ya que también
se explorará la zona llamada Caleta Trullo, donde funcionó un hospital de
campaña durante la guerra, para verificar la posible existencia de una tumba y,
en caso de encontrarse restos en ese lugar, se avanzará en su identificación.
Según investigó Panero, "tanto en la tumba C
1 10, como en la B 4 16, ambas múltiples, hay restos no identificados de
soldados argentinos, y sin
un proceso científico que lo determine. En el año 2004, cuando la empresa de
Eduardo Eurnekian, junto a la Comisión de Familiares de Caídos, pusieron en
valor el cementerio, en esas dos tumbas se pusieron nombres al azar, de una
fuerza armada", explicó.
"Por el año 2004 no se pensaba aún en un
proceso identificatorio y, según explica la Comisión de Familiares, alguien
para consolar a las familias colocó esos nombres a manera de homenaje, digamos
de manera casi romántica", según explicó.
Luego relató: "Las familias de tres soldados
de la Fuerza Aérea se enteraron en el año 2017, cuando ya se estaba trabajando
en el cementerio por el primer acuerdo humanitario. Eran los soldados nominados
en la tumba C 1 10, cuyas madres y hermanos se habían quedado esperando que les
tomaran la extracción de muestra para el cotejo de ADN".
"De manera inequívoca el informe del coronel
británico Geoffrey Cardozo(que enterró a los soldados argentinos en 1982)
señala en su anotación marginal que allí hay un cuerpo más tres restos",
aseveró la escritora.
Acerca de las familias de los soldados de la
Fuerza Aérea, señaló: "Dudé mucho por esas madres que podían ser la mía.
Pero fueron más fuertes de lo que yo esperaba y aceptaron que las ponga en
contacto con el Equipo Argentino de Antropología Forense y se tomaron las
muestras".
Con el primer plan humanitario en marcha, "a
mediados de agosto del 2018, fueron notificados: sus hijos habían sido
identificados en otras tumbas individuales en el cementerio militar argentino
de Darwin", explicó.


