Cuarto robo en un año a un local de lencería del centro
Denuncian pérdidas millonarias, destrozos y falta de respuesta policial a metros de la comisaría primera.
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En LU9 Radio Mar del Plata, dialogamos con la madre de la dueña de un local de lencería, respecto a un nuevo robo sufrido en pleno centro y la reiteración de hechos delictivos.
El hecho ocurrió en la madrugada del sábado 3 de enero, cuando delincuentes irrumpieron en el comercio ubicado en Catamarca 1715. Según relató la entrevistada, se trata del cuarto robo en un año, ya que durante 2025 el local había sido violentado en tres oportunidades.
"Con mucho sacrificio mi hija lleva adelante el negocio, porque hoy cuesta muchísimo mantener un local abierto", explicó, al detallar que en esta ocasión "forzaron rejas, rompieron vidrios, trabaron la cerradura y barretearon seis candados".
Millonarias pérdidas y destrozos
Más allá del daño estructural, el robo dejó un fuerte golpe económico. "Se llevaron alrededor de dos millones y pico de pesos en mercadería, arrasaron con los percheros completos y también una laptop, que es con la que ella trabaja y hace los pedidos", señaló.
La mujer contó además que ambas sostienen el comercio sin empleados: "Yo soy la mamá de la dueña y la ayudo para no tener que pagar una empleada. El sacrificio es doblemente enorme".
El accionar delictivo y la alarma
De acuerdo a las cámaras de seguridad, el ladrón ingresó dos veces al local. "Primero entra buscando dinero, revuelve cajones y la caja. Como no encuentra nada, se va. Después vuelve y ahí arrasa con la mercadería", relató.
La alarma se activó en varias oportunidades, pero la respuesta fue tardía. "Tenemos ADT, la alarma sonó y a mí me llamaron para preguntar si habíamos entrado. Nunca mandaron el móvil. Recién a los 40 minutos me dicen que me acerque porque estaban los vidrios rotos".
"Zona liberada" y hartazgo comercial
La comerciante expresó su indignación por la falta de presencia policial en la zona. "Estamos a una cuadra exacta de la comisaría primera y nadie escucha nada, nadie ve nada. ¿Cómo puede ser?", cuestionó.
Con visible cansancio, cerró su testimonio reflejando el sentimiento de muchos comerciantes: "Da ganas de no seguir. Es mucho sacrificio, muchas horas y amarguras. Estamos hartos, esto es zona liberada".
El caso vuelve a poner en agenda la inseguridad en el centro marplatense y la vulnerabilidad de los pequeños comerciantes frente a hechos reiterados sin respuestas efectivas.


