Dormir no es perder el tiempo: ciencia detrás de un buen descanso
En 'Tarde para Armar', programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata con Maricel López, Carlos de la Vega (neumonólogo) y Marco Severini (médico clínico) hablaron sobre la importancia del sueño para la salud cognitiva, cardiovascular y metabólica.
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Dormir bien no es un lujo ni un tiempo perdido. En el marco del Día Internacional del Sueño, que se conmemora cada 10 de marzo, especialistas de la Clínica 25 de Mayo de Mar del Plata remarcaron que el descanso cumple un rol central en la salud y que actualmente gran parte de la población vive con déficit crónico de sueño.
Los médicos Carlos de la Vega y Marcos Severini explicaron que el sueño ocupa cerca de un tercio de la vida de las personas y que hoy se sabe que es un proceso activo del organismo. "Durante años se pensó que dormir era una etapa sin demasiada trascendencia, pero hoy se conoce su relevancia en la memoria, la atención, los procesos cognitivos y también en la salud cardiovascular y respiratoria", señalaron.
El sueño, un proceso activo para el organismo
Los especialistas indicaron que los avances científicos permitieron comprender que mientras dormimos ocurren múltiples procesos biológicos fundamentales.
En ese sentido, Severini explicó que antiguamente se creía que durante el sueño el cerebro "se apagaba", pero que hoy se sabe que sucede lo contrario: se trata de un momento de gran actividad fisiológica. Cuando ese proceso no se cumple de manera adecuada aparecen consecuencias en diferentes áreas de la salud.
Según detalló, la forma de vida actual también influye en la calidad del descanso. En la actualidad se duerme al menos una hora menos que hace medio siglo, algo que atribuyó a la exigencia de productividad constante y a hábitos cotidianos que reducen las horas de sueño.
Ese déficit sostenido puede generar distintos problemas: mayor predisposición a enfermarse, alteraciones cardiovasculares y metabólicas, cambios en el estado de ánimo y dificultades en el rendimiento diario.
Trastornos del sueño y cuándo consultar
Desde la clínica marplatense explicaron que las consultas por trastornos del sueño suelen agruparse en tres grandes situaciones:
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personas con dificultad para conciliar el sueño,
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quienes tienen sueño fragmentado o interrumpido,
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y pacientes con somnolencia excesiva durante el día.
De la Vega señaló que en algunos casos los síntomas pueden estar relacionados con el síndrome de apnea obstructiva del sueño, una patología frecuente vinculada a los ronquidos y a pausas en la respiración durante la noche.
El especialista indicó que existen señales de alerta que justifican una consulta médica: quedarse dormido con facilidad durante el día, dificultad para mantener la atención, ronquidos intensos o pausas respiratorias mientras se duerme.
Según explicó, el primer paso suele ser acudir al médico clínico o de cabecera para evaluar la calidad del sueño y determinar si existe una causa respiratoria, neurológica u otra condición asociada.
Cuántas horas hay que dormir
La cantidad de sueño necesaria varía según la edad, aunque en adultos se recomienda dormir entre siete y nueve horas por noche, siempre que se trate de un descanso de buena calidad.
Severini aclaró que no solo importa la cantidad sino también la calidad del sueño. Una persona puede dormir muchas horas pero, si el descanso está fragmentado o alterado, igualmente presentará somnolencia diurna.
En adolescentes, en cambio, el requerimiento suele ser mayor y puede llegar a nueve o diez horas, mientras que los recién nacidos pasan gran parte del día durmiendo.
Pantallas, hábitos y ritmo biológico
Los especialistas también advirtieron sobre el impacto de las pantallas antes de dormir, especialmente en niños y adolescentes.
La luz que emiten celulares, computadoras o televisores actúa sobre el cerebro como si aún fuera de día, lo que dificulta la conciliación del sueño. Además, el contenido que se consume puede mantener la mente en estado de alerta, algo que complica la relajación previa al descanso.
A esto se suma el llamado ritmo circadiano, el "reloj interno" del organismo que regula los ciclos de sueño y vigilia y que cambia según la edad. Por ejemplo, los adolescentes tienden naturalmente a dormirse más tarde que los adultos, lo que muchas veces genera conflictos con los horarios escolares.
El rol del compañero para detectar problemas
Otro aspecto clave para detectar trastornos del sueño es el testimonio de la persona que comparte la habitación.
De la Vega explicó que muchas veces son los compañeros o familiares quienes advierten ronquidos intensos, movimientos excesivos o interrupciones en la respiración durante la noche. También pueden notar problemas de atención, memoria o somnolencia durante el día.
Los especialistas remarcaron que muchas de estas patologías tienen tratamiento y que un diagnóstico adecuado puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Por eso, ante síntomas persistentes relacionados con el sueño, recomiendan consultar con profesionales de salud para evaluar cada caso y definir el abordaje adecuado.


