EE.UU. extiende la prórroga de la tregua, pero sigue bloqueando el Estrecho de Ormuz
En diálogo con "Ecos de Mañana", el columnista Ricardo Panza, docente y economista, analizó la situación actual en Medio Oriente, con la extensión de la tregua en medio de la guerra entre Estados Unidos-Israel-Irán y las consecuencias socioeconómicas que provoca para el mundo con los bloqueos en el Estrecho de Ormuz.
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El economista Ricardo Panza analizó en LU9 Radio Mar del Plata el escenario económico argentino en medio de un contexto internacional convulsionado y sostuvo que el país atraviesa "una especie de mutación acelerada" que abre oportunidades pero también tensiones sociales.
Panza aseguró que la crisis global, marcada por la guerra entre Rusia y Ucrania y el conflicto en Medio Oriente, "abre una estela de oportunidades" para la Argentina, particularmente en los sectores energético y alimentario. "Argentina tiene petróleo y gas, con lo cual, más allá del morbo que pueda representar -a nadie le gusta una guerra-, se abre una ventana de oportunidades interesante", señaló.
Sectores a dos velocidades
El economista describió una economía heterogénea donde conviven realidades muy distintas. Según detalló, al mirar los estimadores de actividad industrial "algunos sectores como el energético están trabajando con indicadores cercanos al 90% de actividad, están medio a tope", mientras que el metalmecánico y el textil se mueven en torno al 30 y 50%, es decir, "trabajando a menos de media máquina".
Para Panza, ese contraste es el "signo de la mutación" productiva. Recordó que en Estados Unidos la industria aporta hoy apenas el 8% del PBI, su piso histórico, y que en América Latina el promedio ronda el 14%. "Cuanto más avanzada la economía, más deja la industria", explicó, y cuestionó eslóganes como "sin industria no hay país", porque a su juicio "remiten a un sistema geopolítico que existía hace 50 años, pero no existe hoy".
Reforma laboral: "Llega tarde e incompleta"
Consultado por el debate sobre la reforma laboral y el reciente fallo de la Corte Suprema que favoreció a trabajadores de aplicaciones, Panza planteó que el mundo del trabajo cambió y que la normativa no termina de contemplar esa realidad. "No estoy seguro de que todos los nuevos formatos laborales sean contenidos por la nueva ley. Me parece que llega un poco tarde", advirtió.
El economista cuestionó a quienes siguen pensando "en un modelo de hace 50 años" y describió el conflicto como "la colisión entre dos visiones: una antigua que atrasa mucho, y otra que pretende ser moderna pero tampoco contiene todas las situaciones".
También se refirió a la posibilidad de que la Corte Suprema intervenga para destrabar la discusión. Consideró que el máximo tribunal podría objetar "un artículo, dos artículos, tres artículos" de una ley por inconstitucionalidad, pero que pretender que toda la ley vulnere todos los derechos "es una especie de intromisión del Poder Judicial o un abuso".
Una transición "áspera" para los trabajadores
Panza alertó que el traspaso desde los empleos tradicionales hacia los nuevos formatos se está dando de manera desigual: "La migración se está produciendo en forma asimétrica. Lo que desplaza el sector privado por caída o pérdida de empleo se mide en días, y los términos de incorporación al nuevo formato se miden en meses o eventualmente en un par de años".
En esa línea, afirmó que la transición "se está poniendo áspera" y "rayana en un conflicto", lo que a su juicio "le da razón a muchos que se niegan a esto porque piensan que es una pérdida de derechos". Reclamó procesos de capacitación y reconversión para que los trabajadores "queden dentro del juego".
Medio Oriente, el petróleo y el impacto local
Sobre la tensión entre Estados Unidos, Irán e Israel, el economista describió la situación como "un poco tragicómica" y cuestionó el diagnóstico de la Casa Blanca. Explicó que Irán "es una cultura con raíces imperiales muy fuertes, una civilización que tiene más de 4000 años de vigencia" y que no se le puede imponer "así como así una regla occidental democrática".
En cuanto a los precios internacionales, detalló que el Brent cotiza en torno a los 100 dólares y el WTI en alrededor de 120. Proyectó que, si la tensión afloja, los valores bajarán "pero no a los niveles originales, con lo cual queda una nueva configuración mundial". Estimó además que el conflicto podría sumar entre un 3 y un 4% de inflación global y presionar al alza las tasas de interés.
Balanza comercial y perspectivas
Panza destacó como dato saliente que la balanza comercial argentina tuvo en el primer trimestre "un superávit muy, muy grande", una situación que "no se daba desde hace muchísimo tiempo". Atribuyó esa mejora a una nueva performance exportadora de bienes y servicios.
Aun así, matizó sobre cuándo ese repunte llegará al bolsillo de la gente. Explicó que, por definición ideológica, el actual gobierno "no tira de la soga del consumo", sino que permite que sea "arrastrado por la mayor productividad, por la mayor oferta y por la mayor producción". De ahí, señaló, la sensación de "gusto a poco" de quienes ven noticias positivas pero tienen dificultades para pagar sus vencimientos.
Un segundo semestre mejor
De cara a lo que viene, el economista se mostró moderadamente optimista: "El segundo semestre tiene que ser bastante mejor que el primero porque el consumo va a empezar a experimentar signos de reactivación".
Panza cerró la entrevista con una metáfora sobre el rumbo económico. Planteó que el gobierno "apuesta al futuro" y no al pasado, y comparó: "¿Cómo manejás un auto? Lo manejás mirando hacia adelante. Hay gente que pretende manejar el auto mirando hacia el espejo retrovisor y apuntando al tapizado de atrás. Es garantía de chocar". Y concluyó: "Yo sé que duele, pero la salida, si la hay, está por ahí".


