El amor no es únicamente regalos caros, sino algo más profundo
En 'Tarde para Armar', programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata, en la previa del día de los enamorados, Analía Cirese, la psicologa habló en profundidad sobre que es el amor y sus formas.
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En el marco del 14 de febrero, Día de San Valentín, la licenciada Analía Cirese analizó en LU9 Radio Mar del Plata qué es el amor romántico, cuáles son sus etapas y qué herramientas permiten construir relaciones sanas y duraderas. Desde la idealización inicial hasta la comunicación consciente, la profesional brindó pautas concretas para fortalecer el vínculo de pareja.
El enamoramiento: placer, dopamina e idealización
En la previa de San Valentín, la columna abordó el amor romántico diferenciándolo de otros tipos de amor, como el filial o el vocacional. Cirese explicó que la primera etapa es el enamoramiento, un período intenso que tiene bases biológicas.
Según detalló, en esa fase "un estímulo desencadena la liberación de mucha dopamina", el neurotransmisor asociado al placer y la motivación. La especialista señaló que el mecanismo es similar al de ciertas adicciones: se activa el circuito del placer y la persona experimenta "muchas ganas, mucha motivación y mucha pasión".
Sin embargo, aclaró que este estado no es permanente. Con el tiempo, los niveles se regulan y comienza una etapa más realista. "La etapa inicial es la del príncipe azul", describió, en referencia a la idealización del otro. En ese momento, explicó, predomina la ilusión, que ayuda a construir el vínculo pero que inevitablemente disminuye.
Del ideal al vínculo real
Superada la fase inicial, la pareja entra en una instancia bisagra. Allí, sostuvo la profesional, las personas comienzan a ver al otro tal como es y realizan un balance más racional.
En esta etapa, si ambos desean continuar, es necesario trabajar el vínculo de manera intencional. Cirese remarcó la importancia de crear "espacios de conexión" y momentos compartidos que no requieren grandes gastos ni gestos extravagantes.
Una cena en casa, un café o llevarle al otro algo que le gusta son ejemplos simples que fortalecen la relación. "Se trata de crear momentos compartidos de conexión", indicó.
Conversaciones cotidianas para amortiguar el estrés
Otra de las pautas centrales es generar conversaciones diarias sobre la vida cotidiana. La especialista recomendó dedicar entre 15 y 20 minutos para hablar sobre cómo fue el día, los desafíos laborales o situaciones personales.
No se trata de debatir sobre la relación, sino de escuchar activamente. "A veces no es tanto aconsejar, sino escuchar", explicó. Este ejercicio permite que cada integrante se sienta importante para el otro y genera un espacio de contención.
La clave, agregó, es que el intercambio sea recíproco y flexible, entendiendo que puede haber momentos en que uno necesite más apoyo que el otro.
Comunicación honesta y sin suposiciones
La tercera pauta fundamental es la comunicación sobre la propia relación. Cirese subrayó la necesidad de expresar lo que cada uno siente con honestidad y confianza.
En ese sentido, destacó la importancia de la asertividad: "cómo digo lo que me pasa sin herir al otro". Aclaró que se trata de una habilidad que puede aprenderse y trabajarse incluso en terapia de pareja.
Además, advirtió sobre un error frecuente: suponer lo que el otro piensa o siente. "Nunca suponer nada", enfatizó, y recomendó preguntar de manera directa ante cualquier duda en lugar de interpretar gestos o expresiones.
También señaló que existen diferencias culturales en la forma en que varones y mujeres fueron socializados para expresar emociones. Mientras que las mujeres suelen estar más habituadas a la verbalización, muchos hombres crecieron con mandatos que desalientan la expresión emocional. Esto puede generar conflictos en la pareja si no se trabaja conscientemente.
La intencionalidad y los pequeños gestos
Por último, la especialista remarcó que el amor sano no se sostiene solo. "El amor se construye", afirmó, y subrayó que requiere intencionalidad y registro consciente.
Los pequeños y constantes momentos de cuidado mutuo son, según investigaciones citadas por la profesional, los que generan conexión. El amor, aseguró, no se trata de regalos costosos sino de gestos cotidianos: escuchar, acompañar, recordar lo que al otro le gusta.
También advirtió sobre un fenómeno frecuente: parejas que se consolidan solo como equipo parental y, cuando los hijos crecen y se van del hogar, descubren que el vínculo conyugal quedó relegado. Por eso, recomendó sostener tanto la pareja de padres como la pareja elegida.
En síntesis, el amor romántico atraviesa distintas etapas: del enamoramiento intenso a una construcción consciente basada en comunicación, reciprocidad y cuidado diario. En la antesala de San Valentín, el mensaje fue claro: el vínculo no se deja librado al azar, se trabaja y se cultiva todos los días.


