El asma no incrementa el riesgo por Covid-19 ni es incompatible con la vacuna
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/contenido/noticias/original/1620140049asma.jpg.jpeg)
Aunque es
una enfermedad muy común, persisten muchas falsas creencias sobre el asma a las
que ahora se suman las vinculadas a la pandemia de la Covid-19, como la que
indica erróneamente que esta enfermedad incrementa el riesgo de contraer
coronavirus o es incompatible con la vacunación, según explicaron especialistas
en el Día Mundial.
"A
partir de la evidencia científica internacional con que se cuenta hasta el
momento, tener asma, si está bien controlada, no incrementa el riesgo de
infección por Covid-19, ni tampoco de desarrollar cuadros más severos en caso
de contraerlo", dijo el jefe del Servicio de Neumonología del Hospital
Rossi de La Plata, Gabriel García.
El
especialista explicó que el monitoreo de esta enfermedad da cuenta, además,
"que no ha habido en 2020 más exacerbaciones que en años anteriores".
Según la Iniciativa
Global contra el Asma (GINA, por su sigla en inglés), el único caso en que el
riesgo de muerte por Covid aumenta por asma en el de pacientes "que
recientemente habían necesitado OCS (corticoides orales sistémicos) para su
asma y en pacientes hospitalizados con asma grave".
En cuanto a
la seguridad de las vacunas Covid-19 en personas alérgicas, GINA recordó que
"las reacciones alérgicas a las vacunas son raras", no obstante lo
cual "las vacunas de Pfizer/BioNTek y Moderna deben administrarse en un entorno
de atención médica donde se puede tratar la anafilaxia si ocurre" y
"no deben administrarse a pacientes con antecedentes de reacción alérgica
grave a poli etilenglicol o cualquier otro ingrediente de la vacuna".
En su
"Guía sobre Covid y Asma" publicada a fines de abril, la organización
sostuvo que "en la actualidad, basándose en los riesgos y beneficios, y
tomando las precauciones habituales (preguntar al paciente si tiene
antecedentes de alergia a algún componente de la vacuna y de posponer la inoculación
en caso de fiebre u otra infección), GINA recomienda vacuna Covid-19 para
personas con asma", sostiene la organización
Más de 350
millones de personas en el mundo tienen asma pero como a pesar de ser una
enfermedad frecuente persisten creencias erradas sobre su origen y
posibilidades de control, la Iniciativa aprovechó esta efeméride para poner
sobre la mesa determinadas percepciones erradas alrededor de esta enfermedad
que pueden atentar contra su adecuado control.
Cuatro son
los principales postulados equivocados alrededor del asma: que sea una
enfermedad "de la infancia", que sea "infecciosa", que solo
se puede controlar con altas dosis de corticoides y que los pacientes tengan
contraindicada la actividad física.
Hoy se sabe
que un número importante de casos de asma y, particularmente, de los cuadros
más severos, son originados por un proceso inflamatorio conocido como
'inflamación de tipo 2', relacionado con una respuesta exagerada del sistema
inmunológico, que hace que se sobreexpresen determinadas proteínas en el
organismo.
"Más
allá de que pueda ser algo técnico, es crítico descifrar el origen del asma en
cada paciente, qué es lo que desencadenó en su caso la enfermedad, porque ello
permite individualizar el abordaje y tomar mejores decisiones terapéuticas, con
la perspectiva de obtener mejores resultados", explicó García.
Otro de los
postulados de GINA sugiere combatir la creencia de que el asma solo se puede
controlar con dosis altas de corticoides, ya en realidad hoy existen
alternativas terapéuticas que permiten disminuir el uso de corticoides
manteniendo el control del asma a partir de un mejor conocimiento del tipo de
asma de cada paciente que permite un tratamiento personalizado.
"Lo más
adecuado es conversar con el paciente en el consultorio, conocer e interpretar
su historia con la enfermedad, qué medicaciones le fueron efectivas y cuáles
no. También hay que determinar el impacto del asma en su día a día, sin
minimizar los síntomas, que con frecuencia son más invalidantes de lo que ellos
perciben, en buena medida por haberse acostumbrado a una vida limitada por su condición",
agregó.
En línea con
GINA, el especialista aseguró que, con un buen control del asma, cualquier
persona puede realizar actividad física, inclusive de alta competencia y a
nivel profesional. "Hacer ejercicio no está contraindicado, sino que puede
inclusive formar parte del tratamiento", sostuvo.
"No hay
nada más alejando de la realidad: el asma puede ser una enfermedad de toda la
vida y aparecer en la infancia, en la adolescencia, en la vida adulta o en la
tercera edad", explicó el experto, quien también es Director del
Departamento de Asma de la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT) y miembro
del Comité Ejecutivo de GEMA (Guía Española para el Manejo del Asma).
Para
lograrlo, se recomienda tener un especialista de cabecera que trate la
enfermedad y forjar con él una buena relación médico-paciente.
Varias
investigaciones mostraron que ayuda llevar un diario que registre los episodios
de exacerbaciones y su severidad para que la persona vaya conociendo cuándo la
enfermedad se manifiesta, qué puedo haber gatillado un episodio, entre otras
cosas, y luego comparta los hallazgos con su médico.
"Para
el éxito terapéutico es vital que el individuo cumpla con las indicaciones que
consensuaron con su médico en el consultorio, tanto en términos del uso de la
medicación, como de estilo de vida", concluyó.
"Tampoco
es de origen infeccioso, aunque las infecciones respiratorias pueden
desencadenar o agravar exacerbaciones", agregó.


