El Congreso certificó finalmente la victoria electoral de Biden
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/contenido/noticias/original/1610022545biden.jpg.jpeg)
El Congreso
de Estados Unidos ratificó al demócrata Joe Biden como el ganador de las
elecciones presidenciales, horas después de que violentos manifestantes
irrumpieran en el Capitolio en un intento de revertir el resultado de los
comicios, socavar la democracia del país y permitir que el republicano Donald
Trump siguiera en la Casa Blanca.
El
vicepresidente republicano Mike Pence certificó el voto de 306 grandes
electores a favor del candidato demócrata, frente a los 232 logrados por Trump.
Luego del
caos sembrado el miércoles por los partidarios del mandatario saliente durante
horas hasta ser desalojados por la policía, los legisladores resolvieron
continuar la noche del miércoles con el proceso de validación de las
elecciones, en una muestra para el país y el mundo de su compromiso con la
voluntad de los votantes y una transferencia pacífica del poder.
El proceso
se realizó con la nación en alerta y la ciudad de Washington bajo un inusual
toque de queda decretado tras los disturbios.
Trump, quien
se ha negado a aceptar su derrota, dijo en un comunicado inmediatamente
posterior a la votación que habrá una transición ordenada el día de la asunción
de Biden, el 20 de enero.
"Aunque
estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de estas elecciones y los
hechos me apoyan, habrá una transición en orden el 20 de enero", dijo en
un comunicado, informó la agencia de noticias AFP. "Esto representa el fin
de uno de los mejores primeros mandatos presidenciales y es solo el inicio de nuestra
lucha para devolver a Estados Unidos su grandeza", agregó.
La
ratificación llegó luego de una jornada con pocos precedentes en la historia
política de Estados Unidos, con el Capitolio asediado por los partidarios de
Trump y los legisladores buscando refugio bajo escritorios y protegidos con
máscaras antigás mientras la policía trataba de erigir barricadas en torno al
edifico del Congreso.
Una mujer
murió tras recibir un disparo en el pecho dentro del Capitolio.
El
presidente saliente envalentonó a sus seguidores horas antes de la violencia
con un acto matutino fuera de la Casa Blanca donde los urgió a marchar hacia el
Capitolio.
La protesta
fue convocada y alentada por el propio Trump, quien desde hace semanas lanza
denuncias falsas sobre la transparencia de las elecciones del 3 de noviembre,
en las que fue vencido por Biden.
La sesión ya
era extraordinaria por el hecho de que varios legisladores republicanos estaban
presentando objeciones a los resultados cuando el procedimiento tuvo que ser
interrumpido por la irrupción violenta de los partidarios de Trump.
Tanto las
protestas como las objeciones de legisladores republicanos constituyeron un
desafío impensable a los principios democráticos y desnudaron las profundas
divisiones en Estados Unidos, que se agravaron de manera dramática durante los
cuatro años de Trump en la Casa Blanca.
El Congreso
volvió a sesionar al caer la noche, en medio de condenas a las protestas de
legisladores de ambos partidos y con la determinación de certificar el triunfo
de Biden, así llevara toda la noche.
Pence
reabrió el procedimiento en el Senado dirigiéndose directamente a los
manifestantes: "Ustedes no ganaron", dijo.
El líder de
los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, dijo que la "insurrección
fallida" dejó en evidencia el deber del Congreso de confirmar la victoria
de Biden.
La
presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo que
el Congreso debía mostrar al mundo "de qué está hecho Estados Unidos"
y completar su trabajo de certificación.
El
presidente saliente envalentonó a sus seguidores horas antes de la violencia
con un acto matutino fuera de la Casa Blanca donde los urgió a marchar hacia el
Capitolio.
A pedido de
sus asesores y desde el Salón Oval de la Casa Blanca, Trump emitió un par de
tuits y grabó un video en el que pedía a los manifestantes "ir a casa en
paz", aunque también apoyaba su causa.
Horas
después, Twitter bloqueó por primera vez su cuenta, le exigió que borrara tuits
justificando la violencia y lo amenazó con una "suspensión
permanente".
Con rostro
sombrío, el presidente electo Biden dijo que la democracia del país estaba
"bajo un asalto sin precedentes", un sentimiento del que se hicieron
eco numerosos legisladores en el Congreso.
El
expresidente republicano George W. Bush dijo que miró los disturbios por
televisión "con incredulidad y consternación".
La mujer
muerta era parte de la multitud que irrumpió en el Congreso y rompió una
barricada que protegía una sala donde había policías armados, dijo la policía.


