Incertidumbre en Mauro Sergio: 175 trabajadores suspendidos y el fantasma de la extensión del conflicto
En 'Tarde para Armar', programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata con Maricel López, Mauro Galván, delegado de la empresa textil Mauro Sergio en Mar del Plata, detalla la crítica situación de 175 trabajadores suspendidos desde noviembre pasado.
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La crisis en el sector textil vuelve a golpear a Mar del Plata. Un total de 175 trabajadores de la empresa Mauro Sergio permanecen suspendidos hasta el 1° de abril, mientras crece la incertidumbre sobre la continuidad de la medida y el futuro de la planta.
Según explicó Mauro Galván, delegado de la comisión interna, los empleados se enteraron de la decisión con pocos días de anticipación y actualmente perciben el 78% del sueldo en carácter no remunerativo. Además, advirtió que existe la posibilidad de que la suspensión se extienda por algunos meses más debido a la situación económica.
Suspensión y salarios reducidos
Galván señaló que la medida fue comunicada a los trabajadores el 6 de noviembre del año pasado, cuando la empresa informó que diez días después, el 16 de noviembre, se suspendería la actividad.
En ese contexto, la comisión interna inició negociaciones para mejorar las condiciones de los empleados afectados. El delegado explicó que, tras las gestiones, se acordó que los trabajadores suspendidos cobren el 78% del salario, aunque aclaró que el pago se realiza de manera no remunerativa.
En declaraciones radiales, indicó que los empleados enfrentan una fuerte incertidumbre. Según expresó, "hasta el primero de abril 175 trabajadores estamos suspendidos" y agregó que desde la empresa le adelantaron que, por la situación económica del país, la medida podría prolongarse algunos meses más.
También remarcó que durante la negociación se planteó la posibilidad de que los trabajadores suspendidos pudieran buscar otro empleo de manera temporal sin que eso implicara sanciones si luego eran convocados nuevamente por la fábrica.
Sin embargo, sostuvo que la falta de actividad económica dificultó esa alternativa, ya que, según señaló, "no hay consumo en la calle y la temporada en Mar del Plata fue de las peores de los últimos años".
Caída del consumo e impacto de las importaciones
Desde la representación sindical aseguran que la situación de la empresa está directamente vinculada con la caída del consumo y la competencia con productos importados.
Galván explicó que la firma produce íntegramente en el país. En ese sentido, destacó que "desde la lana hasta el botón y el embolsado es todo industria argentina", pero advirtió que se vuelve muy difícil competir con productos del exterior.
Según planteó, las compañías locales deben afrontar costos laborales e impositivos, mientras que en el mercado aparecen prendas importadas a valores más bajos.
A esto se suma la retracción del mercado interno. El delegado sostuvo que la falta de dinero en circulación y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios afectan directamente al sector, lo que genera un escenario complejo para las empresas textiles.
Incertidumbre y retiros voluntarios
Mientras continúa la suspensión, los trabajadores esperan definiciones sobre el futuro de la planta. En ese marco, la empresa abrió un programa de retiro voluntario, aunque la situación genera preocupación entre el personal.
Galván explicó que muchos empleados tienen más de diez años de antigüedad, e incluso algunos superan los 20 años dentro de la fábrica, por lo que tomar esa opción no resulta sencillo en un contexto de mercado laboral reducido.
En ese sentido, señaló que solicitaron al gremio una reunión urgente con la empresa para conocer cuál será el próximo paso.
"Hay una incertidumbre total", afirmó el delegado, quien remarcó que la situación afecta a unas 230 familias vinculadas a la fábrica, entre trabajadores directos y personal que depende de la actividad de la planta.
Un sector con miles de empleos perdidos
La problemática no es aislada. Desde el sector sindical advierten que la industria textil atraviesa una fuerte crisis a nivel nacional.
Según indicó Galván, en el último tiempo se perdieron alrededor de 16.000 puestos de trabajo en el rubro, y mencionó que distintas empresas del país también aplicaron suspensiones o acuerdos salariales reducidos.
En Mar del Plata, la preocupación crece por el impacto social que podría tener un deterioro mayor de la actividad. "No son solo los trabajadores de la fábrica", señaló el delegado, al advertir que detrás de cada empleo hay otras actividades vinculadas que también dependen de ese ingreso.


