Inseguridad: "El barrio Bernardino Rivadavia, que incluye al Centenario, no tiene la cantidad de efectivos suficientes"
En diálogo con "Pasen y Vean", programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, Miriam Di Francesco, referente del Consorcio del Complejo Centenario, analizó la situación actual en el barrio, en materia de inseguridad y edilicia.
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La situación de inseguridad y abandono estructural en el complejo Bernardino Rivadavia, uno de los más populosos de Mar del Plata, genera creciente preocupación entre vecinos y administradores. Así lo expresó Miriam Di Francesco, administradora del consorcio C, al detallar la falta de recursos policiales y las demoras en obras comprometidas para mejorar la infraestructura del barrio.
Según explicó, el barrio -que depende de la comisaría cuarta, ubicada en Chile y Alberti- sufrió el retiro de móviles policiales y una reducción de personal, lo que dificulta la cobertura de una zona extensa. "Al sacarles móviles no pueden cubrir como tendría que cubrirse todo lo que es el barrio Bernardino Rivadavia más el complejo", señaló.
Menos presencia policial y dificultades para cubrir el barrio
Di Francesco remarcó que el problema no es exclusivo del complejo, sino que se repite en distintos puntos de la ciudad. Sin embargo, la magnitud del barrio agrava la situación. El complejo ocupa 20 manzanas y concentra alrededor de 22.000 personas, lo que requiere una presencia constante de fuerzas de seguridad.
En ese sentido, explicó que Prefectura también cuenta con recursos limitados. "Tiene gente, pero no la cantidad suficiente para estar haciendo rondines constantes, porque deben dejar personal fijo en los puestos y no pueden salir menos de tres", indicó.
Obras prometidas y demoras en los desembolsos
A la problemática de seguridad se suma el deterioro edilicio. Di Francesco recordó que en noviembre pasado hubo una visita oficial y se firmó un acuerdo para avanzar en obras a través de OPISU, el organismo provincial encargado de intervenir en el complejo. El consorcio C, el más grande del barrio, cuenta con 700 viviendas.
"OPISU hizo el relevamiento, revisó los libros de la administración y pidió presupuestos, sobre todo por el estado crítico de los tanques de agua", explicó. No obstante, advirtió que las obras aún no comenzaron porque "la Provincia no depositó la plata a la cooperativa que tiene que empezar".
Costos elevados y dificultades para sostener el mantenimiento
La administradora detalló que el diseño original del complejo, construido hace más de cuatro décadas como un "panal de abeja", genera altos costos de mantenimiento. Solo para garantizar el suministro de agua, el consorcio debe afrontar gastos de electricidad y funcionamiento de bombas que rondan un millón de pesos mensuales.
A esto se suman los costos de mantenimiento de los espacios comunes. "En el consorcio C tenemos ocho manzanas de espacios verdes: hay que cortar el pasto, pagar combustible, arreglar máquinas y sostener personal de limpieza", explicó, y reconoció que el cobro de expensas se vuelve cada vez más difícil por la situación económica de los vecinos.
Reclamos al Municipio y expectativas frente al nuevo intendente
Di Francesco fue contundente al señalar la falta de respuestas del Municipio. "Todo lo que es luminaria y espacios verdes es municipal. No somos un barrio privado, somos un barrio social, así está establecido desde el origen del FONAVI", afirmó, y agregó que desde hace casi tres años reclaman sin obtener soluciones concretas.
Respecto a la reciente asunción del intendente Neme, indicó que en febrero retomarán las gestiones para solicitar una reunión. "Vamos a intentar que nos escuche, aunque desde mi lugar siento que es más de lo mismo. Igual, la pelea la vamos a seguir dando", sostuvo.
El complejo Bernardino Rivadavia enfrenta así una combinación de inseguridad, deterioro estructural y falta de respuestas oficiales, una situación que impacta de lleno en la vida cotidiana de miles de vecinos que esperan que las promesas se transformen, finalmente, en soluciones concretas.


