La importancia de la capacitación constante de profesionales de la psicología
En diálogo con "Pasen y Vean", por LU9 Mar del Plata, la columnista y Licenciada en Psicología, Alejandra Linardi, habló sobre la importancia de que los profesionales deben formarse en psicopatía, narcisismo y trastornos de personalidad, luego de lo sucedido con el caso de Ángel, el niño que expresó no querer ver a su mamá y la psicóloga interviniente hizo caso omiso al respecto.
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En medio de la conmoción por el caso del niño Ángel, la psicóloga Alejandra Linardi puso el foco en la necesidad de formación continua en el ejercicio profesional. En diálogo con LU9, explicó que la capacitación no termina con el título universitario, sino que constituye "una responsabilidad ética" para quienes trabajan con la salud mental.
Según detalló, la formación académica brinda una base general, pero luego cada profesional debe profundizar en su área de desempeño. En ese sentido, subrayó que "trabajar con trastornos de la personalidad exige conocimientos específicos y actualización permanente", especialmente cuando se trata de situaciones que pueden implicar riesgos para el paciente o terceros.
Evaluaciones en casos críticos: tiempo y rigurosidad
Linardi consideró que el caso del menor expone posibles fallas en los procesos de evaluación. Desde su perspectiva, "una evaluación rápida es potencialmente una evaluación mal hecha", y advirtió que en niños pequeños el análisis debe ser aún más cuidadoso.
Explicó que, a esa edad, los chicos no siempre pueden expresar con claridad lo que les sucede, por lo que se requiere un abordaje más amplio: múltiples entrevistas, observación, consultas con otros ??????ionales y tiempo suficiente para arribar a conclusiones sólidas.
En ese marco, sostuvo que ante la duda "es preferible exagerar en la prevención" cuando existe la posibilidad de riesgo, ya que las decisiones pueden tener consecuencias irreversibles.
Trabajo interdisciplinario y fallas del sistema
Otro de los puntos centrales fue la necesidad de un abordaje interdisciplinario. Linardi indicó que en casos complejos deben intervenir distintos actores -psicólogos, trabajadores sociales, abogados y, de ser necesario, psiquiatras- para construir una mirada integral.
"Un solo profesional puede equivocarse", señaló, y agregó que los informes psicológicos no deberían ser la única base para tomar decisiones de alto impacto.
Asimismo, cuestionó el funcionamiento del sistema estatal. A partir de su experiencia, afirmó que muchas veces "no hay supervisión adecuada, hay sobrecarga de casos y se trabaja en condiciones que no son las ideales", lo que puede derivar en errores.
Evitar prejuicios y priorizar la objetividad
La especialista también hizo hincapié en la necesidad de evitar prejuicios en la práctica profesional. Indicó que cada caso debe analizarse de manera individual y que los psicólogos no pueden dejarse influenciar por opiniones personales o tendencias.
En ese sentido, advirtió sobre ciertas prácticas donde se generan simpatías o antipatías hacia uno de los progenitores, algo que calificó como contrario a la formación profesional.
"Cada familia es un mundo y no se pueden sacar conclusiones apresuradas", explicó, al tiempo que remarcó que la objetividad es fundamental en decisiones que pueden afectar la vida de un menor.
Un llamado a mejorar la práctica profesional
Finalmente, Linardi insistió en que la capacitación continua y la revisión constante de la práctica son claves para evitar situaciones trágicas. También destacó la importancia de que el Estado garantice mejores condiciones de trabajo y supervisión.
El caso reabre el debate sobre el rol de los profesionales de la salud mental y la necesidad de fortalecer los mecanismos de evaluación, con el objetivo de proteger a los más vulnerables.


