La lucha constante por encontrar a su hermano secuestrado y desaparecido por la Dictadura Militar
En diálogo con "Pasen y Vean", programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, Marta Abachian, conocida comunicadora marplatense, recuerda su historia a 50 años del Golpe de Estados de 1976, desde cuando su hermano permanece luego de ser secuestrado en la ciudad de La Plata.
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A pocos días de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la historia de Marta Abachian vuelve a poner en primer plano el impacto del terrorismo de Estado en Mar del Plata. Su testimonio, marcado por la desaparición de su hermano Juan Carlos Sebastián, refleja el dolor persistente y la lucha sostenida por memoria, verdad y justicia.
Abachian señaló que "cada marzo es muy fuerte" para su familia, no solo por la fecha emblemática sino también por vivencias personales que se entrelazan con la historia del país. En ese sentido, destacó la fortaleza de su madre, Susana, de 94 años, quien continúa participando activamente de las marchas y actividades.
La fortaleza familiar y la lucha colectiva
La entrevistada remarcó que la entereza de su familia tiene raíces profundas: "la fortaleza viene de mi madre", afirmó, y vinculó esa resistencia también con su origen armenio, atravesado por el genocidio de comienzos del siglo XX.
En ese marco, sostuvo que el terrorismo de Estado en Argentina formó parte de un plan sistemático: lo definió como "un exterminio para imponer políticas económicas" en el contexto del Plan Cóndor. Además, advirtió sobre el presente: "estamos en una etapa donde el negacionismo está latente", expresó, en referencia a discursos que relativizan o niegan los crímenes de la dictadura.
La desaparición y el impacto personal
Abachian recordó que tenía 13 años cuando su hermano fue secuestrado, el 27 de diciembre de 1976. "No imaginábamos que iba a ser tan horrible", relató, al describir el impacto inicial y los meses posteriores, marcados por allanamientos y persecución.
También evocó escenas de terror: la presencia de fuerzas armadas en su barrio, los desplazamientos forzados dentro de su propia familia y la incertidumbre permanente. "Fue toda una época de terror", sintetizó.
Nietos apropiados y búsqueda de identidad
Uno de los ejes centrales de su testimonio fue la continuidad de la búsqueda de justicia. Señaló que aún faltan restituir la identidad de más de 300 personas apropiadas durante la dictadura.
En esa línea, subrayó el rol de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, y afirmó que la lucha sigue vigente para que esas personas "sepan quiénes son y de dónde vienen".
Mar del Plata, entre la memoria y el negacionismo
La referente describió una ciudad atravesada por contrastes. Por un lado, destacó la masividad de las marchas del 24 de marzo: "es una de las ciudades del interior con más convocatoria", indicó.
Sin embargo, también advirtió sobre la presencia de sectores negacionistas: "escuchar que 'con los militares estábamos mejor' es terrible", expresó, y sostuvo que esos discursos evidencian desconocimiento sobre lo ocurrido.
El reclamo por memoria, verdad y justicia
Abachian insistió en que el golpe fue "cívico, militar y eclesiástico" y denunció la complicidad de distintos sectores, incluidos empresarios. También cuestionó iniciativas que considera ofensivas para la memoria, como proyectos en espacios vinculados a centros clandestinos de detención.
Además, recordó los avances judiciales, desde los Juicios por la Verdad hasta las condenas en causas de lesa humanidad, aunque aclaró que aún persisten interrogantes: "hasta el día de hoy no sabemos qué pasó", afirmó sobre su hermano.
La convocatoria del 24 de marzo
De cara a una nueva movilización, confirmó que la concentración será a las 14:30 en Luro y San Luis, con marcha prevista para las 16. El recorrido será el habitual y culminará con un festival artístico.
"Esperamos que sea masiva", señaló, y destacó la participación de más de 35 organizaciones en la organización. También remarcó la presencia de Madres y Abuelas, símbolos de la lucha.
"Nunca más es nunca más"
Finalmente, Abachian remarcó la necesidad de sostener la memoria colectiva: "tenemos que seguir en esta lucha", afirmó, y advirtió que recordar es una forma de evitar la repetición.
"Son 30.000 y fue un genocidio", concluyó, en una definición que sintetiza el reclamo histórico de los organismos de derechos humanos y que, a casi cinco décadas del golpe, continúa vigente en Mar del Plata.


