Los autos de más de $2.900.000 pagarán desde junio impuesto al "lujo"
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Falta más de
un mes, pero las automotrices y concesionarias de 0 km ya están esperando la
suba de la base imponible del Impuesto Interno para ajustar las listas de
precios de sus vehículos al nuevo esquema tributario. La modificación la hará
la AFIP, a partir del 1 de junio, sobre la base del índice mayorista del sector
(SIPM), correspondiente al trimestre enero-marzo, que arrojó un aumento del
14,03%.
Ese es el
porcentaje en que se incrementará el monto a partir del cual los autos nuevos
comenzarán a pagar esta carga fiscal, conocida como impuesto al "lujo". Desde
marzo -fecha desde la última actualización- hasta fin de mayo, los 0 km de más
de $2.500.000 de valor al público tributan una alícuota del 20%,
correspondiente a la primera escala de Internos.
Con la
modificación prevista, serán los 0 km de un precio superior a, aproximadamente,
$2.900.000 lo que los que deban tributar. En el caso de la segunda escala -que
paga una alícuota del 35%- el precio al público rondará los $5.300.000.
Esto surge
de aplicar ese 14,03% a la base imponible actual que determinará el valor
mayorista. Es decir, antes del IVA y el margen de comisión de la concesionaria.
En el primer
caso, pasará de $1.764.955 actual a $2.012.578, mientras que para el segundo
caso irá de $3.258.379 a $3.715.529. Con la carga del 21% de IVA y un margen
teórico del 15% del vendedor, el valor al público será del orden mencionado. No
hay un precio concreto ya que todo depende de cómo el fabricante o importador
impute el Impuesto Interno y la resignación o no de rentabilidad que se puede
hacer para que un modelo no quede alcanzado por este gravamen.
En muchos
casos, se recorta la comisión para evitar pagar el impuesto debido a que, por
la forma de cálculo, la alícuota del 20% significa una suba de precio del 25%
mientras que la del 35% hace que el valor final se ajuste en 50%. Esto implica
que los modelos afectados quedan fuera del mercado.
Hoy, con el
valor aproximado de $2.500.000 al público, los 0 km empiezan a pagar a partir
de unos u$s25.000 a la cotización oficial o 16.300 en dólares "billete" al
cambio paralelo. En el caso de la segunda escala, se ubica en u$s45.950.
Esta es la
crítica principal que se hace a este impuesto que, originalmente, fue
implementado para gravar a bienes de lujo. Por lo bajo de las escalas,
especialmente la primera, en la actualidad castiga a vehículos del segmento
mediano.
Para ver la
baja de la base tributaria en relación con el valor de los vehículos, desde la
última actualización, a comienzos de marzo, se registra un descenso marcado.
Por ejemplo, el 1 de marzo, el valor a partir del cual había que pagar era de
u$s27.300, al cambio oficial, y de aproximadamente 17.300 dólares "blue".
Esto genera
que, con el correr de los meses, más 0 km de precios bajos queden alcanzados
con este castigo fiscal.
Lo que
sucede en el mercado es que, cuando se actualiza la base, como sucederá el
junio, los 0 km que estén en el límite tributario, aumentarán de un día para el
otro en el porcentaje habilitado. Esto quiere decir que, desde junio, un grupo
de 0 km aumentarán alrededor de 14%.
En la
actualidad, tal como adelantó Ámbito hace dos semanas, hay más de 30 modelos
que están "topeados" en $2.500.000, desde el último ajuste de marzo. En poco
más de 30 días, van a saltar de precio, en sus listas oficiales, hasta el nuevo
límite. Afecta tanto a importados o nacionales. Tanto es así que, por ejemplo,
Volkswagen acaba de hacer el lanzamiento industrial del modelo Taos que sufrirá
la carga de este tributo cuando sea lanzado comercialmente en la primera parte
del próximo semestre.
Cuando se decidió
la inversión de u$s650 millones para producir este SUV en el país, las reglas
de juego eran otras por lo que este modelo no tendría que pagar Internos. Como
ahora quedará afectado, las ventas previstas deben recalcularse. De hecho, la
automotriz pensaba destinar el 30% de su producción al mercado local y ahora
redujo esa perspectiva al 25%. Desde ADEFA, están buscando aliviar esa carga
fiscal.
Es cierto
que, en el mercado, se sabe que los precios oficiales no son los que rigen.
Ante la falta de modelos, por las trabas a las importaciones, y este corset
impositivo, entre compradores y vendedores se manejan con la ley de oferta y
demanda. Los vehículos se venden al valor que está dispuesto a pagar el
cliente, lo que se conoce como sobreprecios. Por este motivo, el precio que se
actualiza trimestralmente está vigente por unas semanas. Después, los modelos
afectados (si hay disponibilidad de stock) "desaparecen" de la oferta o se
pagan por arriba de lo que rige la lista.


