Mar del Plata: El Puerto recupera 1600 metros de frente de muelle
En 'Ecos del Día', programa que se transmite de 17.30 a 20 horas por LU9 Mar del Plata con Javier Novoa, Marcos Gutiérrez, presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, confirmó que entre 2025 y lo que va de 2026 se han logrado recuperar 1.600 metros lineales de frente de muelle.
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El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata confirmó la recuperación de 1600 metros lineales de muelle, en el marco de un plan de ordenamiento y optimización de espacios que busca mejorar la operatividad, la seguridad y generar más oportunidades de trabajo en el sector.
La medida se complementa con la gestión para retirar buques inactivos -muchos abandonados desde hace décadas- que ocupaban lugar clave en el puerto y complicaban tanto la logística como las condiciones laborales.
Más espacio operativo y nuevas oportunidades
Desde el Consorcio destacaron que el crecimiento en metros disponibles se concretó entre 2025 y 2026, permitiendo ampliar la capacidad para empresas pesqueras y de comercio exterior.
En ese sentido, señalaron que el objetivo central de la gestión es "recuperar lentamente espacios de amarre" para brindar "más oportunidades de trabajo y también más seguridad a la hora de trabajar" para empresas y trabajadores del sector.
Según explicaron, los 1600 metros equivalen aproximadamente a "una cuadra y media" de muelle, lo que permitiría ubicar cerca de 15 buques en condiciones más seguras y ordenadas.
Menos chatarra, más seguridad
Uno de los ejes clave de la política portuaria es la eliminación de los denominados buques inactivos, muchos de los cuales ya no tienen utilidad operativa.
Desde el Consorcio los describieron como embarcaciones que "por diferentes razones fueron quedando en el puerto local", algunas con dueños identificables y otras vinculadas a empresas quebradas o causas judiciales.
En varios casos, se avanzó con distintas soluciones: desguace, venta como chatarra o incluso hundimiento controlado para su uso en parques submarinos. Sin embargo, remarcaron que cada intervención implica una inversión económica "muy importante".
El objetivo es evitar que el puerto vuelva a convertirse en "un depósito de chatarra" en lugar de un espacio productivo vinculado a la industria pesquera.
Presión a empresas y articulación con el Estado
Respecto a la responsabilidad de los propietarios, explicaron que la situación es diversa. Algunos buques pertenecen a firmas que ya no existen, mientras que otros siguen vinculados a empresas activas.
En estos últimos casos, el Consorcio aplica medidas de presión como restricciones operativas o mayores costos portuarios hasta que se resuelva la situación de las embarcaciones abandonadas.
Además, se trabaja de manera coordinada con el Estado nacional, la Justicia y la Prefectura Naval para avanzar en la disposición final de los buques sin dueño claro.
Entre los casos ya resueltos mencionaron embarcaciones como el "Graciela" y el "Sirius 3", mientras continúan las gestiones sobre otras que llevan más de 25 años en el puerto.
Impacto en la operatoria diaria
La recuperación de espacios también tiene un impacto directo en la seguridad laboral. Antes, los buques se ubicaban en segunda o tercera línea, es decir, uno al lado de otro, lo que obligaba a los trabajadores a trasladarse entre embarcaciones con mayores riesgos.
Ahora, con más metros disponibles, se avanza hacia una disposición lineal que mejora la accesibilidad y reduce situaciones de peligro en las tareas diarias.
Récord de actividad y desafíos económicos
En paralelo, el puerto atraviesa un buen momento en términos de actividad. Según indicaron, 2025 cerró con un récord de descargas de pescado en los últimos diez años.
Además, acuerdos con empresas -especialmente del sector calamar- permitieron adelantar operaciones que tradicionalmente se realizaban en puertos del sur, generando más empleo local.
Sin embargo, advirtieron que el contexto económico sigue siendo complejo. Las empresas pesqueras enfrentan dificultades por la caída de precios internacionales, lo que las obliga a aumentar el volumen de captura para sostener su rentabilidad.
Desde el Consorcio señalaron que buscan acompañar tanto a empresarios como a trabajadores, aunque reconocieron que las soluciones estructurales dependen de políticas nacionales que hoy "no están favoreciendo a la industria pesquera".


