Más allá del "me lo merezco": claves para un presupuesto sostenible
En 'Ecos del Día', programa que se transmite de 17.30 a 20 horas por LU9 Mar del Plata con Javier Novoa, la consultora financiera Tatiana Juarzo Gaitán analiza la gestión de deudas como una parte inevitable pero manejable del presupuesto.
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En una nueva edición del consultorio financiero de LU9 Radio Mar del Plata, se puso el foco en un tema clave para los hogares argentinos: el endeudamiento.
Según se explicó al aire, "no está mal tomar deudas" siempre que exista capacidad de pago y se utilicen como herramienta dentro del presupuesto. Incluso, remarcaron que puede ser una decisión válida si permite organizar mejor las finanzas o afrontar gastos importantes.
Sin embargo, la situación cambia cuando la deuda deja de ser manejable. "Los problemas empiezan cuando se justifica en el 'me lo merezco' o cuando pasa a ser una parte muy grande de tu presupuesto", advirtieron durante la columna .
Cuánto es demasiado: el límite del presupuesto
Uno de los puntos centrales fue identificar qué porcentaje del ingreso mensual se destina a deudas. De acuerdo a lo planteado:
- Hasta un 20% o 25%: escenario manejable
- Entre 25% y 30%: zona de alerta
- Más del 30% o 40%: situación crítica
En este último caso, los especialistas señalaron que la deuda "se vuelve la prioridad" y el principal problema a resolver.
Además, remarcaron que no se puede "huir" de las deudas, ya que forman parte del sistema financiero y deben ser afrontadas.
Gestionar en lugar de ignorar
Lejos de la idea de simplemente pagar mes a mes, se propuso el concepto de "gestionar la deuda". Esto implica:
- Conocer el peso real dentro del presupuesto
- Evaluar opciones de negociación con acreedores
- Planificar pagos sin afectar toda la economía diaria
En ese sentido, se destacó que "siempre existe la posibilidad de negociar", buscando condiciones que eviten que la deuda se transforme en una carga asfixiante.
Las consecuencias de no hacerse cargo
Otro de los ejes fue el impacto de no cumplir con las obligaciones. Más allá del atraso en pagos, se advirtió sobre consecuencias más profundas.
"El problema no es solo aparecer en registros de deudores, sino la mancha de mal comportamiento financiero", explicaron, lo que puede cerrar puertas a créditos, tarjetas y otros productos.
Ese deterioro en el perfil financiero reduce las posibilidades de recuperación y acceso al sistema.
El factor emocional y las decisiones cotidianas
La columna también hizo hincapié en el componente emocional. Muchas decisiones de consumo están atravesadas por impulsos o recompensas personales.
En ese marco, se planteó la necesidad de desarrollar "inteligencia emocional más que financiera", para poder definir qué gastos son realmente necesarios y cuáles pueden postergarse.
Incluso se abordaron situaciones comunes, como promociones en cuotas o gastos imprevistos, donde el desafío es reorganizar el presupuesto sin generar nuevos desequilibrios.
Presupuesto, ahorro y planificación
Entre las herramientas clave, se destacó el rol del presupuesto como guía. Entenderlo como un "flujo" permite adaptarlo mes a mes según ingresos y gastos.
También se remarcó la importancia del ahorro previo, que funciona como respaldo ante imprevistos o nuevos "innegociables".
"Vas a tener el renglón pizza de los sábados y el renglón pago de la cuota", ejemplificaron, graficando la convivencia entre gastos cotidianos y obligaciones financieras .
Hacerse cargo, el primer paso
Finalmente, el mensaje fue claro: asumir las decisiones financieras es fundamental para salir de situaciones complejas.
"Lo importante es hacerse cargo de la decisión que tomé", señalaron, al tiempo que advirtieron sobre el riesgo de acumular créditos sin planificación.
El proceso puede ser incómodo, pero necesario. Con organización, negociación y disciplina, es posible recuperar el equilibrio y evitar que la deuda se convierta en una carga permanente.


