Murió su hermano y denuncia maltrato en el Hospital Interzonal
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/contenido/noticias/original/1638196573Hospital%20Regional.jpg.jpeg)
Jésica Contreras detalló en el aire de LU9 lo vivido la
semana pasada en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) y la muerte de
su hermano Lucas.
"Mi hermano tenía problemas de adicciones, como familia nos
costaba mucho sacar. Pero en todo lo que era posible estábamos muy atentos,
encima, porque hoy en día cuesta muchísimo, la sociedad no está preparada para esto.
Él estaba tratado con una contención familiar. Las últimas semanas había
entrado en depresión, y a través de pastillas decide sacarse la vida. Intento
ahorcarse, lo cual los vecinos lo salvaron", detalló Contreras.
En este sentido, dijo que el viernes ingresó al HIGA, "lograron
salvarlo y nunca más supimos nada". Ella y su madre "rogaban" para tener
información y partes médicos, pero "te tratan como un desecho de la sociedad". "Cuando
lo dejaron ver nos dicen que la tomografía en primer momento arrojó bien, que
nos quedemos tranquilas que nos darían información por teléfono. El sábado nos
vamos y nunca tuvimos un contacto, tratamos de llamar nosotros, es
desesperante. Es un hijo, un hermano, un papá, es una persona", agregó.
"No nos llamaron en todo el sábado. Entiendo que están como
colapsados, pero si hay una persona en la puerta tiene que estar preparada
porque trata con familias que sufre, que quieren saber. A mi hermano no le
dieron una cama, estuvo en la entrada. El domingo le dicen que tenía coágulos
en el cerebro, que ya no había nada para hacer. Yo no sé las veces que
suplicamos que salga un médico a hablarnos. Sale un médico, a mi madre y a mí,
nos dijeron que tenía muerte cerebral por el tiempo que había estado sin
respirar", añadió Jésica.
En ese momento, su madre, con todo el dolor, decidió que se
donaran los órganos. "El lunes no nos
llaman, nos hacen despedirnos pero no nos llaman para decir que mi hermano
había partido, o cómo iban a manejarse. Le pedí a mi marido, yo sin fuerzas, si
podía ir a hablar. Le dice que esperaban al cucaiba, para ver los órganos y que
mi hermano iba a salvar siete vidas. El martes tampoco, desesperados llamé al cucaiba,
ni siquiera estaban enterados de lo que pasaba", dijo al respecto
"El miércoles fuimos con un abogado, la hacen pasar a la
dirección. El destrato desde la persona de la puerta hasta todo. Nunca sale un
médico, no hay un horario para brindar partes", apuntó.
Desde el CUCAIBA le dijeron que "ellos no pueden acercarse
al hospital hasta que no haya muerte cerebral, pero me dijeron que tenía ondas
en el cerebro. Cuando mi mamá va con un
abogado, la hacen pasar, mi hermano estaba con vida. Lunes, martes, miércoles
no nos dejaron estar con él. Solo tirado en una cama de la entrada del
hospital, cucaiba me explica que como sea tiene que tener una cama y la familia
estar en los últimos días de su vida. Pero también tengo en duda si no quedaba
nada para hacer".
"Se tiene que saber, se pierden chicos porque las
adicciones llevan a esto. No hay contención, miles de veces fuimos, tocamos
muchas puertas y estás solo. No quiero que le pase a más nadie, es una
vergüenza lo que pasa en el Hospital", concluyó.


