"No hay lugar para tibios": Guillermo Montenegro reivindicó la batalla cultural y respaldó a Milei en 'La Derecha Fest'
El intendente de Mar del Plata en uso de licencia, habló ante miles de personas en el evento político realizado en la ciudad. Defendió el orden, la iniciativa privada y el acompañamiento al presidente Javier Milei, con fuertes críticas al kirchnerismo y a la provincia de Buenos Aires.
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Guillermo Montenegro fue uno de los oradores principales de "La Derecha Fest", el encuentro político realizado en Mar del Plata, donde brindó un discurso enfático en respaldo al presidente Javier Milei, reivindicó lo que definió como la "batalla cultural" y aseguró que en la ciudad "el orden en la calle no se negocia".
Ante una multitud, Montenegro dio la bienvenida destacando a Mar del Plata como la "ciudad del 'Sí'", una ciudad que -según expresó- decidió "no bajar los brazos" frente a años de decadencia, miedo y resignación. En ese marco, afirmó que el mensaje del evento era claro: "no nos van a parar".
Respaldo explícito a Javier Milei
Durante su intervención, el jefe comunal agradeció a dirigentes nacionales presentes y puso el eje en la figura del Presidente. Señaló que Milei "no llegó para administrar lo que estaba roto, sino para romper lo que nos rompía", y sostuvo que ese proceso implica asumir costos políticos en un contexto de resistencia al cambio.
En ese sentido, Montenegro remarcó que decidió acompañar al mandatario "no solo desde las ideas, sino también desde los hechos", al considerar que se terminó una etapa en la que el Estado "se metía en todo" y la libertad era vista como un problema.
Gestión local, orden y sector privado
Al referirse a su gestión en Mar del Plata, el intendente enumeró una serie de definiciones políticas que, aseguró, marcan el rumbo de la ciudad. Entre ellas, destacó haber "sacado el pie de la cabeza al privado" y subrayó que el 91% del trabajo en el distrito es generado por el sector privado.
También hizo foco en la política de seguridad y espacio público al afirmar que "el orden en la calle no se negocia", más allá de las críticas que pueda generar. En ese punto, contrastó su postura con experiencias pasadas y sostuvo que el municipio se plantó frente a intentos de tomas de tierras, como el ocurrido en la zona del Marquesado, donde -según recordó- se frenó una ocupación de 140 hectáreas.
Críticas al kirchnerismo y a la provincia
Montenegro apuntó con dureza contra lo que definió como un modelo que "protegía a los delincuentes y perseguía al que labura". En su discurso, aseguró que se terminó una Argentina en la que "daba lo mismo trabajar que no trabajar" y que ahora "el esfuerzo vuelve a valer y el mérito vuelve a ser un orgullo".
En clave política, afirmó que el cambio impulsado desde el Gobierno nacional debe llegar también a la provincia de Buenos Aires, a la que definió como "el corazón del problema argentino", pero también como un territorio clave para consolidar un nuevo paradigma. En ese contexto, advirtió sobre internas políticas y llamó a no subestimarlas, al sostener que "ellos siempre van a estar todos juntos".
"No hay grises ni lugar para tibios"
Sobre el cierre, el intendente fue categórico al plantear que en la actual disputa política y cultural "no hay grises". Señaló que se trata de estar "del lado de la gente de bien" o del lado de quienes "justifican el desorden", y advirtió que la transformación "no puede ser a medias".
Finalmente, llamó a sostener el rumbo, a no negociar el proceso iniciado y a bancar "el costo de hacer lo correcto". Tras darle la bienvenida al presidente Milei a la ciudad, agradeció al público y celebró la convocatoria del evento, al que calificó como "maravilloso".


