Orgullo: dos bomberos de las Sierras combatieron los incendios en Neuquén
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Los incendios forestales ocurridos en diciembre en los bosques nativos de Aluminé, provincia de Neuquén, tuvieron en vilo a la población nacional por su voracidad y el gran impacto que causaron en la flora y la fauna del lugar. Por varias jornadas, un total de 47 brigadistas trabajó para combatir el fuego, que inició por la caída de un rayo.
Dentro de los efectivos que acudieron de todo el país, se encuentran los suboficiales David Berbel y Mariano Porotelli, pertenecientes al cuartel de bomberos voluntarios de Sierra de los Padres. "El trabajo no da tregua", dijo Berbel, en diálogo con LU9. La convocatoria a nivel nacional le permitió a él y a su compañero viajar al sur, dado que ambos contaban con certificación nacional como combatientes forestales. "No cualquiera puede participar porque son incendios muy riesgosos y con mucha violencia, es muy profesional el trabajo que se hace", explicó.
En total, fueron 21 los brigadistas pertenecientes a provincia de Buenos Aires. "El primer día que llegamos nos encontramos con el accidente del helicóptero, en el cual cayeron dos compañeros y fue un día muy triste, pero al otro día seguimos trabajando, no da tregua", contó, para luego agregar: "Por la violencia del incendio no se trabajó directo en las llamas, sino que retiramos todo el material combustible y generamos una línea de defensa, había que cortar árboles muy altos y hacer una brecha por algunos kilómetros para frenar el avance".
El sistema de comando estuvo a cargo del jefe del cuartel de bomberos de Aluminé. El fuego abarcó 5 mil hectáreas y contó con la colaboración de observadores, quienes se ubicaron en la montaña para advertir al personal en tierra sobre el comportamiento de las llamas. "El problema era la seguridad, sobre todo por el cambio del viento", dijo.
"Las líneas de defensa funcionaron bien, pero nos pasó que estuvimos seis horas trabajando en una, pero a un pajarito se le prendió fuego un ala, atravesó la línea y así las llamas pasaron para el otro lado", siguió Berbel, advirtiendo que incluso por "pequeños detalles" como estos un incendio puede salirse de control. "Por suerte, llegamos con un incendio fuera de control y volvimos con el incendio contenido, el avance está parado", consideró.
Berbel también explicó que se perdió una cantidad importante de flora. "Es un bosque de Araucaria, que crece como máximo 10 centímetros por año y había algunas de 40 metros, les lleva mucho tiempo crecer y es una lástima que se haya perdido", lamentó.
Por otro lado, el suboficial comentó que su amor por la profesión comenzó cuando se mudó a Sierra de los Padres hace cinco años. "Escuchaba siempre las sirenas y me preguntaba qué pasaba, por eso cuando se abrieron cupos para el curso de aspirante me anoté y desde el primer día me llamó la atención y dije que ahí me quedaba", comentó, y siguió: "Es primordial la capacitación, el curso se basa en un examen físico muy arduo y la capacitación tiene foco en los incendios forestales, después hay exámenes teóricos y prácticos".
Finalmente, Berbel advirtió sobre los incendios forestales en las Sierras y en todo el partido de General Pueyrredon. "Casi el 90% son causados por el hombre, ya sea por un asado mal apagado, un vidrio que hace efecto lupa o una colilla de cigarrillo, por eso hay que tener conciencia, prevenirlos y cuidar el medioambiente", sostuvo.
En el cuartel de las Sierras de los Padres abrirán un curso de ingreso en marzo, que tiene una extensión de 8 a 12 meses y prepara a los aspirantes para estar capacitados ante los riesgos que conlleva la lucha contra incendios.


