Por qué fracasó la sesión que convocó Cristina Fernández de Kirchner en el Senado
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/contenido/noticias/original/1689247203cristina-fernandez-kirchner-el-senado-cristina-fernandez-kirchner.jpg.jpeg)
"Creo que tenemos dos resfriados", bromeaban senadores y senadoras del Frente de Todos mientras ingresaban al recinto para una sesión en la que ya sabían que no habría cuórum. El entrerriano Edgardo Kueider y el jujeño Guillermo Snopek, oficialistas hasta febrero, no habían confirmado que volverían a votar con sus excompañeros pese a las insistentes gestiones de quien fuera su jefe, José Mayans. Enterada, Cristina Fernández de Kirchner se quedó en su despacho y la santiagueña Claudia Ledesma, presidenta provisional, permaneció en el Salón Azul hasta que le avisaran que debía ingresar al recinto para presidir la sesión y anunciar que no había mayoría para seguir.
Inútil había sido un llamado de Mayans al jefe del interbloque Juntos por el Cambio, Alfredo Cornejo, para ofrecerle tratar el temario sin los 75 pliegos judiciales, principal motivo de discordia. Había proyectos sensibles, como el protocolo para las madres ante casos de muerte perinatal, con militantes en los palcos esperando para celebrar. El mendocino prometió consultar a sus dirigidos, pero nunca respondió y se fue al salón de las provincias a celebrar el fracaso de la sesión.
Desde su banca, el santafesino Marcelo Lewandowski no salía de su asombro: había pedido que la sesión terminara temprano para volver a su campaña de gobernador. Como premio consuelo, le dieron la palabra para criticar a los ausentes y lo eligieron para hablar con los medios.


