Psicología y coronavirus: columna de la Lic. Alejandra Linardi
En diálogo con "Pasen y Vean", programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, la columnista Alejandra Linardi, Licenciada en Psicología, habló sobre los factores psicológicos que atravesaron (y aún lo siguen haciendo) a la población mundial, como consecuencia de la pandemia por coronavirus.
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A seis años de la detección del primer caso de COVID-19 en Mar del Plata, el recuerdo de aquellas primeras semanas de pandemia vuelve con imágenes que todavía impactan: calles vacías, controles policiales y una ciudad que parecía detenida en el tiempo.
La psicóloga Alejandra Linardi reflexionó sobre aquel período y sus consecuencias emocionales. Según explicó, el fenómeno no solo fue una crisis sanitaria sino también un fuerte golpe psicológico que atravesó a toda la sociedad.
"Fue una crisis sanitaria, pero también una crisis existencial y psicológica", señaló, al recordar que la pandemia modificó rutinas, vínculos y formas de vida en todo el mundo.
Calles vacías y una realidad de "ciencia ficción"
Uno de los recuerdos más repetidos de aquellos días fue la sensación de extrañeza frente a una ciudad completamente paralizada.
Linardi relató que, cuando comenzó el aislamiento, debió acercarse a su consultorio en pleno centro para retirar documentación. Al salir, un móvil con megáfono le indicó que debía regresar a su casa.
En ese momento, describió, el paisaje urbano parecía irreal: "era un páramo, una imagen de ciencia ficción", recordó sobre aquellas primeras jornadas de cuarentena estricta.
Del impacto inicial al trauma colectivo
Durante los primeros meses de la pandemia, la sociedad atravesó diferentes emociones frente a la incertidumbre.
La psicóloga explicó que, al principio, muchas personas experimentaron una mezcla de sorpresa y fascinación ante una realidad inédita. Luego aparecieron momentos de aparente alivio por la pausa en las rutinas diarias, hasta que el paso del tiempo transformó esa experiencia en algo traumático.
En ese contexto, también se generaron reacciones sociales extremas. Linardi recordó que, al comienzo, incluso hubo situaciones en las que vecinos insultaban a personas que se contagiaban, reflejo del miedo y la desinformación que predominaban en ese momento.
Duelos difíciles y aislamiento prolongado
Uno de los aspectos más dolorosos del período fue la imposibilidad de despedir a familiares fallecidos.
La especialista señaló que muchos pacientes atravesaron lo que en psicología se denominan "duelos complicados", ya que las restricciones impedían acompañar a los seres queridos internados o realizar velatorios.
En su experiencia profesional, contó que llegó a recibir llamados de pacientes que le comunicaban la muerte de familiares en plena pandemia. "Había personas que veían a su familiar un día y después no lo veían más; la comunicación era solo telefónica con los médicos", explicó.
Según indicó, esa imposibilidad de despedirse dejó procesos emocionales inconclusos que todavía hoy aparecen en las consultas.
Convivencia forzada y aumento de separaciones
El aislamiento obligatorio también modificó la dinámica familiar.
Linardi explicó que muchas personas pasaron de verse solo algunas horas al día a convivir de forma permanente en espacios reducidos, lo que generó tensiones. En ese marco, recordó que durante ese período se registró un fuerte incremento de separaciones de pareja.
Además, remarcó que el encierro exacerbó problemas psicológicos preexistentes. Personas con fobias, obsesiones o trastornos de ansiedad vieron intensificados sus síntomas ante el miedo al contagio y las estrictas medidas de higiene.
Niños y adolescentes, los más afectados
Aunque en un principio se pensaba que los adultos mayores serían los más afectados emocionalmente, con el tiempo se observó que el impacto fue mayor en niños y adolescentes.
Según explicó Linardi, los chicos perdieron experiencias clave de su desarrollo: clases presenciales, socialización, actividades recreativas e incluso eventos como viajes de egresados o primeros días de escuela.
"Para un adolescente su vida es ese momento; no tiene un pasado largo que le permita ponerlo en perspectiva", explicó la especialista.
La salud mental, en el centro del debate
A pesar del impacto, la psicóloga considera que la pandemia dejó algunas enseñanzas. Entre ellas, una mayor conciencia sobre la importancia de la salud mental.
También remarcó que muchas personas comenzaron a valorar aspectos cotidianos que antes pasaban desapercibidos, como salir a la calle o simplemente sentir el sol.
A seis años del inicio de la pandemia, el recuerdo sigue generando preguntas y reflexiones. Para quienes atravesaron ese período, concluyó Linardi, queda una certeza compartida: "vivimos algo que parecía una película de ciencia ficción y hoy podemos contarlo".


