¿Qué es el phishing?: columna de la abogada Patricia Kaufmann Payero
En diálogo con "Pasen y Vean", programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, la columnista Patricia Kaufmann Payero, abogada, habló sobre phishing, es decir, el robo de datos para cometer otros delitos, a través de fraudes con tarjetas, crédito bancarios, entre otros.
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El Juzgado Civil y Comercial N°4 de Mar del Plata condenó a una entidad bancaria oficial a pagar 26 millones de pesos a una jubilada que en 2023 fue víctima de una maniobra de phishing, mediante la cual delincuentes vaciaron su cuenta y solicitaron créditos a su nombre por 3.700.000 pesos. El fallo, dictado el 19 de abril, establece que la responsabilidad por el fraude recae sobre el banco y no sobre la víctima.
La sentencia resulta paradigmática porque incluye una condena por daño punitivo cercana a los 20 millones de pesos, una cifra pensada para que las entidades financieras refuercen sus sistemas de seguridad y presten mayor atención a este tipo de delitos, cada vez más frecuentes en la Argentina.
Cómo fue la maniobra de phishing
La jubilada recibió un correo electrónico que aparentaba provenir de su banco y, creyendo que debía actualizar sus datos, entregó información personal: número de cuenta, PIN, nombre de usuario y claves de acceso. Esa misma noche, desde una dirección IP extranjera, los estafadores ingresaron a su home banking, realizaron una transferencia a otra cuenta y tomaron créditos a su nombre.
Al día siguiente, la mujer detectó las operaciones y se presentó en el banco para realizar el reclamo. La respuesta inicial de la entidad fue desligarse: argumentaron que había sido un error de la clienta porque ella misma había entregado los datos de manera voluntaria. Ante esa negativa, la jubilada inició acciones judiciales.
El argumento clave: la responsabilidad objetiva del banco
La columnista de LU9 Radio Mar del Plata, la abogada Patricia Kaufmann Payero, explicó que el eje del fallo está en el concepto de seguridad bancaria. Según detalló, "si en una caja de ahorro entra un ladrón con un soplete que rompe las paredes del banco y se lleva el dinero contante y sonante, el banco es responsable". En este caso, sostuvo, "el ladrón entró no con un soplete, sino con una contraseña", pero el deber de seguridad sigue recayendo sobre la entidad.
La especialista subrayó que el banco "es el que tiene el deber de seguridad" y que esto se corresponde con la responsabilidad objetiva: la entidad ofrece un servicio que debe ser seguro para el usuario. Por eso, el juez modificó el eje de la responsabilidad: no es la víctima quien debe responder, sino la institución financiera.
Kaufmann Payero remarcó que el banco "debió detectar la falla" porque cuenta con la tecnología suficiente para identificar movimientos sospechosos, como el ingreso desde una IP extranjera o la toma de varios créditos en un mismo día por parte de un cliente que no operaba habitualmente de ese modo. "Te tiene que llamar la atención y entonces por lo menos tiene que limitar el movimiento o emitir una alerta", explicó.
La figura del usuario hipervulnerable
El fallo aplicó además la Ley de Defensa del Consumidor, que contempla una protección reforzada para determinados grupos. La columnista detalló que "los adultos mayores, los niños, las personas con discapacidad y las personas migrantes tienen un plus de protección por su situación especial de vulnerabilidad", y por eso la doctrina los denomina hipervulnerables.
En consecuencia, el banco debió reforzar las medidas de seguridad para esta clienta jubilada. La sentencia ordena la devolución del dinero, reconoce el daño moral por el padecimiento sufrido por la mujer y suma la condena por daño punitivo de casi 20 millones de pesos, con un fin ejemplificador para todo el sistema financiero.
Casos similares en otras provincias y la advertencia sobre billeteras virtuales
Kaufmann Payero indicó que situaciones como esta se replicaron en los últimos meses en otras entidades oficiales de Corrientes y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, todas registradas en el Banco Central de la República Argentina. Allí está la diferencia clave que la abogada quiso destacar: "hay algunas entidades financieras o billeteras virtuales que no están registradas, y si eso te pasa en una billetera virtual no responde el Banco Central ni el banco".
Por eso recomendó operar con bancos oficiales, que ofrecen un respaldo institucional frente a inconvenientes como el phishing.
Qué hacer si se es víctima de phishing
La especialista detalló los pasos inmediatos que debe seguir cualquier persona que detecte una maniobra de este tipo sobre sus cuentas:
- Realizar la denuncia en la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelitos o en cualquier fiscalía.
- En el mismo acto, enviar una carta documento al banco solicitando la restitución de los fondos y notificando la situación.
- Pedir de inmediato, por teléfono, el bloqueo de tarjetas de crédito, débito y cuentas asociadas.
Consejos de prevención para usuarios bancarios
Para evitar caer en este tipo de fraudes, la columnista enumeró una serie de recomendaciones prácticas. En primer lugar, verificar siempre el remitente cuando llega un correo electrónico supuestamente enviado por el banco: revisar que no falten ni sobren letras en la dirección y desconfiar de cualquier enlace incluido en el mensaje.
Si es necesario cambiar claves o actualizar datos, indicó que lo correcto es "salir del mail y entrar directamente por la página web que se maneja habitualmente del banco", sin hacer clic en links recibidos por correo.
Además, recomendó activar la doble validación de seguridad para operaciones importantes, combinando código alfanumérico con patrón, huella digital o reconocimiento facial. También insistió en mantener actualizados los sistemas operativos del teléfono y la computadora personal, así como los antivirus y antimalware, especialmente en los equipos desde los que se opera con home banking.
Por último, la abogada destacó la importancia del acompañamiento familiar a las personas mayores: alertarlas sobre estas maniobras, pedirles que no abran correos sospechosos y reforzar su contención frente a un fenómeno que puede generar consecuencias económicas y también afectaciones serias a la salud emocional.


