Robots humanoide: ¿cómo surgieron y cuál es el futuro de los mismo?
En diálogo con "Ecos de Mañana", programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Federico Álvarez Larrondo, abogado y docente especialista en Inteligencia Artificial, habló sobre los "humanoides", robots que recrean el aspecto físico y las acciones mecánicas de un ser humano.
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La aceleración de la inteligencia artificial generativa abrió una nueva etapa en el desarrollo de robots humanoides, que ya comenzaron a incorporarse en industrias y hogares de Estados Unidos y Asia. Según explicó el doctor Federico Álvarez Larrondo en su columna en LU9 Radio Mar del Plata, el proceso se intensificará en los próximos años y traerá debates profundos sobre trabajo, cuidado y relaciones humanas.
"El punto culminante es la combinación entre estructuras físicas cada vez más sofisticadas y esta suerte de 'cerebro' que aporta la IA generativa", señaló el especialista, al describir el escenario actual donde los robots ya no solo reproducen movimientos humanos, sino que comienzan a coordinar acciones complejas con autonomía creciente.
De los mitos antiguos a la industria moderna
La idea de crear seres similares al humano no es nueva. Desde los mitos griegos hasta "Frankenstein" o "Metrópolis", la humanidad imaginó máquinas con forma humana. Incluso recordó que el término robot surge en 1920, a partir de una obra de teatro del autor checo Karel ?apek, donde la palabra hacía referencia al "trabajo esclavo".
En el siglo XX comenzaron los primeros desarrollos mecánicos, aunque limitados por la falta de sensores y tecnología avanzada. A partir de la década del 70 se incorporaron brazos mecánicos en procesos productivos, especialmente en la industria automotriz.
"Vos vas hoy a una empresa automotriz y esos humanos han sido reemplazados por brazos mecánicos que hacen la fundición o la soldadura directamente", explicó.
Sin embargo, el salto cualitativo llegó después de 2020, cuando la inteligencia artificial permitió integrar movimiento, sensibilidad y capacidad de decisión en un mismo sistema.
La aceleración de los robots humanoides
En las últimas semanas, el canciller alemán fue recibido en China por robots humanoides en un evento oficial, una señal del nivel de desarrollo alcanzado. Pero el cambio más significativo es la incorporación efectiva en tareas concretas.
Toyota anunció el 19 de febrero la implementación de robots humanoides en Canadá, tras más de 100.000 pruebas. "Un androide que hace esas tareas como si fuese un ser humano", describió Álvarez Larrondo.
En paralelo, la empresa Figure comenzó a entregar en Estados Unidos robots domésticos humanoides destinados a tareas del hogar, con planes de expansión en 2026.
El especialista anticipó que la masificación global se verá entre finales de 2026 y 2027, aunque en Argentina podría demorar un poco más. No obstante, destacó que en Córdoba ya se fabrican robots humanoides y que en Mar del Plata se desarrolla un dispositivo de compañía con apoyo de capital privado y proyección en Silicon Valley.
Trabajo, reemplazo y nuevas discusiones
Uno de los ejes centrales es el impacto en el empleo. "Estos robots empiezan a reemplazar muchas tareas humanas porque ahora tienen incorporada inteligencia", sostuvo.
A diferencia de los sistemas automatizados tradicionales, los humanoides pueden adaptarse a distintos entornos y ejecutar funciones múltiples, lo que amplía su potencial de sustitución laboral.
Además, Tesla proyecta fabricar miles de millones de robots en los próximos 15 años, una cifra que refleja la escala que podría alcanzar esta industria.
Robots de compañía y vínculos emocionales
Otro ámbito clave es el cuidado de adultos mayores y menores. Según explicó el especialista, ya se observan publicidades donde personas mayores interactúan permanentemente con asistentes tecnológicos, anticipando un escenario donde el acompañamiento humano podría ser reemplazado por dispositivos con forma y voz humanas.
Allí surge el debate sobre el "abandono tecnológico" frente a la posibilidad de que estos sistemas estimulen capacidades cognitivas y reduzcan la soledad.
El fenómeno no se limita al cuidado. En países como Japón y China crece la industria de robots con apariencia cada vez más realista, diseñados para compañía. "La piel se está haciendo cada vez más similar a la humana y hay gente que está comprando este tipo de robots como compañía", advirtió.
Sin embargo, alertó sobre un posible impacto psicológico: estos sistemas están programados para complacer, por lo que nunca desafían ni contradicen al usuario. Según planteó, eso podría generar dificultades para enfrentar la frustración o sostener vínculos con otras personas que no siempre coinciden o se someten.
¿Deshumanización o evolución inevitable?
El debate también incluye la forma física de estos dispositivos. Una de las preguntas es si deberían tener apariencia humana o si sería más saludable que mantuvieran un diseño claramente mecánico.
"La idea es que se asemejen cada vez más a la estructura humana, con piel y rasgos personalizados", explicó. Esto abre la puerta a vínculos afectivos o amorosos con robots, un fenómeno que ya comienza a observarse.
Para Álvarez Larrondo, los desafíos no son solo tecnológicos sino filosóficos. "Vamos a tener muchos planteos acerca de cuál va a ser el rol humano", sostuvo.
En el horizonte aparecen dos caminos: agentes de inteligencia artificial que actúan sin cuerpo, pero en nombre del usuario, y robots humanoides dotados de esas mismas capacidades, interactuando físicamente en el mundo.
Mientras la masividad se acerca, el especialista insistió en la necesidad de debatir privacidad, uso de datos y límites éticos. "Esto que parece futurista ya está sucediendo", concluyó, al advertir que la discusión debe darse ahora, antes de que la tecnología termine de redefinir el vínculo entre humanos y máquinas.


