Sergio Massa viaja a EE.UU. por los desembolsos del FMI y reuniones con el Tesoro y el departamento de Estado
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/contenido/noticias/original/1692613619rj0__N88u_1256x620__1%20(1).jpg.jpeg)
El ministro de Economía Sergio Massa parte este lunes por la noche para Washington donde se estima que recibirá dólares frescos luego de la aprobación el miércoles por parte del directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional de un desembolso de US$7.500 millones.
?Pero, además, la agenda del ministro-candidato incluye reuniones clave con la jefa del Fondo, Kristalina Georgieva, y encuentros con funcionarios del Tesoro, del Departamento de Estado y organismos internacionales.
Massa llegará el martes por la mañana a esta capital para obtener un auxilio del Fondo por el que peleó por varios meses hasta que se acordó a fin de julio con el equipo técnico del Fondo el cierre de la quinta y sexta revisión del programa que fue reformulado por la sequía y porque la Argentina no llegaba a cumplir las metas. Pero falta aún la puntada final del directorio para liberar el dinero.
El miércoles es el día más relevante de la gira del ministro porque se reunirán los directores ejecutivos de los países para analizar el caso argentino, según dijo el organismo en un comunicado. Se estima que el desembolso saldrá sin problemas (la gran mayoría irá a pagar deudas con China, Qatar y el FMI) y el resto para fortalecer las reservas, pero le dará aire al tigrense que está en plena campaña electoral. Antes de fin de año podría llegar una nueva partida de otros 2.500 millones de dólares, pero luego de que se apruebe una séptima revisión en noviembre.
El directorio examinará el caso y planteará preguntas a los técnicos y al representante argentino Sergio Chodos. Sin embargo, más allá de que surjan observaciones y alertas de algunos países, se estima que será aprobado porque es habitual que el staff técnico del organismo eleve al board un informe que ya haya sido comentado y sea digerible para los directores, sobre todo para los más reticentes a seguir tendiendo la mano a la díscola economía argentina.


