¿Vuelve el IFE? El Gobierno usaría recursos del FMI para restablecer la ayuda ante la segunda ola
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El Gobierno
analiza usar parte del dinero proveniente de los Derechos Especiales de Giro
(DEG) ante la necesidad de abonar planes de apoyo y contención de la economía
real en el caso de que haya que aplicar restricciones por la segunda ola de
coronavirus.
Los DEG
están habilitados desde el Fondo Monetario Internacional ( FMI ) entre fin de
este mes y comienzos de junio, con lo que el Gobierno debería ese dinero
autorizado para contabilizarlo dentro de las reservas del Banco Central,
explica Carlos Burgueño en Ámbito .
Por otra
parte, el Ejecutivo no piensa recrear los Programas de Asistencia y Emergencia
al Trabajo y la Producción (ATP), eventualmente y para casos de sectores
puntuales en crisis rediseñaría los Repro II, pero sí se tiene en mente un
nuevo pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). A esto se le puede sumar
algún plan extraordinario de créditos directos y direccionados, como los
recientemente lanzados por el Anses.
El problema
que tiene la administración de Alberto Fernández es que no hay partidas
importantes que figuren en el Presupuesto aprobado por el Congreso para el 2021
para poder reactivar los planes de ayuda y sostenimiento de la economía, con lo
cual el dinero para destinar a estos sólo pueden provenir de dos vías:
endeudamiento o emisión, pero esto no es algo posible si quieren que el plan de
Martín Guzmán de estabilización y sustentabilidad tenga éxito.
En tanto, se
sabe que la estrategia del ministro de Economía para este año se basa en un
estricto mecano financiero y fiscal que no puede alterarse, especialmente en la
búsqueda de una reducción de los dos problemas que identifica el funcionario
como los grandes hombres de la economía doméstica: el déficit fiscal y la
inflación.
Ante el
complicado escenario financiero del país, el FMI podría salir al rescate con
los DEG que la propia Kristalina Georgieva anunció hace 10 días, cuando
confirmó que el organismo habilitará unos u $ s650.000 millones que serán
exclusivamente a los países en desarrollo que tengan su cuota al día con el
organismo. Como Argentina cumple con la condición de hacer sus liquidaciones
mensuales, y como al país le correspondencias unos 0,7% por sus acciones en el
directorio del FMI, en total le correspondencias unos u $ s4.354 millones.
Guzmán
quería destinar este dinero para reforzar las reservas, como para enfrentar
eventuales turbulencias, y garantizar un segundo semestre cambiario tranquilo.
Para esto había elaborado una estrategia de liberar los pagos con el Club de
París de mayo y los dos vencimientos de septiembre y diciembre con el FMI, las
tres obligaciones financieras en divisas que deben enfrentar Argentina este
año. De estos, si se lograra un acuerdo con el Club de París y con el Fondo
después de octubre, sólo sería prioritario pagarle el primer vencimiento a este
organismo por unos u $ s1.800 millones. Si esto sucediera así, quedarían de los
DEG unos u $ s2.500 millones liberados para ser utilizados para el
financiamiento de un nuevo IFE.
Ese programa
tuvo un costo máximo a noviembre de 2020 por unos 265.000 millones de pesos,
equivalentes a 0,8% del PBI; en ese momento unos 2.500 / 2.600 millones de
dólares. En el Gobierno se hacen cálculos y sería el mismo monto que lo que
quedaría disponible de las DEG, luego del eventual pago de septiembre. Sin embargo
la situación sería ahora mucho más holgada, ya que ese cálculo de los DEG a
noviembre del año pasado, incluye las peores etapas de la cuarentena completa
del segundo y tercer trimestre del 2020, situación a la que no debería llegarse
este año. El primer cálculo mental del oficialismo habla de sólo u $ s1.000 a
1.500 millones, con lo que Guzmán aún debería otro tanto para robustecer
reservas, pero ese sería el límite de economía y no habrá ningún tipo de
posibilidad de utilizar dinero de ese giro especial para la campaña.


