Pobreza: para Equilibra, hoy 'estaría rozando el 45%' y no el 32,3% que informó el INDEC
En diálogo con "Ecos de Mañana", programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Gonzalo Carrera, magister en economía aplicada, doctorado en Economía y miembro de la consultora Equilibra, dio detalles de su reciente informe sobre nuevas líneas de pobreza.
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La pobreza en la Argentina estaría cerca del 45% de las personas y no en el 32,3% que informó el INDEC para el primer semestre de 2026. Así lo estimó la consultora Equilibra, que elaboró una medición alternativa con una canasta actualizada y una corrección de los ingresos que declaran los hogares.
Gonzalo Carrera, magíster en Economía Aplicada, doctor en Economía e integrante de Equilibra, explicó en LU9 que con esa metodología hay más de 12 puntos de diferencia con el dato oficial y que la pobreza actual es similar a la que había en 2023. La indigencia, en cambio, coincide con la cifra del INDEC: 7,5%.
Una contradicción que se ve en los barrios
La consulta surgió después de que un sacerdote que trabaja en barrios de Mar del Plata y está vinculado a Cáritas planteara en LU9 que no entendía la distancia entre lo que se ve en la calle y la baja de la pobreza que venía mostrando el INDEC.
Para buscar una explicación técnica, la radio consultó a Carrera, cuya consultora analiza desde hace varios años cómo se mide la pobreza en el país.
Qué informó el INDEC
Según el organismo, la pobreza alcanzó al 32,3% de las personas en los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Es una suba de 4,1 puntos respecto del segundo semestre de 2025, cuando había sido de 28,2%.
La indigencia pasó del 6,3% al 7,5%. De esta forma se cortó la tendencia a la baja que se registraba desde el pico del primer semestre de 2024, cuando la pobreza llegó a casi el 53%.
Carrera recordó que en la Argentina la pobreza se mide por ingresos: se analiza si un hogar puede cubrir una canasta de necesidades básicas. Por eso, explicó, la medición tiene “mucha fluctuación” y puede subir en un semestre en el que se encarecen los alimentos, porque no mide la pobreza estructural.
La inflación alta distorsionó los ingresos declarados
Según el economista, “la principal razón de la baja fuerte fue la alta inflación”. Cuando superó el 100% anual, afectó las respuestas de la EPH, que se basa en lo que cada persona dice que cobra.
Carrera aclaró que “no fue un problema del INDEC”, porque lo mismo se observó en otras encuestas, como la de la Ciudad de Buenos Aires. Con precios que subían todo el tiempo, en 2023 y 2024 la gente “tendía a subestimar cuánto cobraba” y eso elevaba artificialmente la pobreza.
Con la inflación cerca del 2% mensual, los ingresos declarados se acercaron a los reales. Equilibra lo comprobó al cruzar la encuesta con datos de AFIP y ANSES para jubilados y asalariados formales. Para el economista, esto aceleró la baja de la pobreza y “rompió un poco la comparabilidad para atrás”.
El peso de una canasta desactualizada
La otra corrección de Equilibra apunta a la canasta. El INDEC debía actualizar en enero el índice de precios con patrones de consumo más recientes, pero la medida se postergó en el contexto de la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo.
La consultora usó la canasta que, a su juicio, debería haber aplicado el INDEC. Con ella, la variación no cambia demasiado, pero sí el nivel: según Carrera, se trata de “una pobreza más exigente”, porque los servicios pesan más y los alimentos, menos.
Como ejemplo, señaló que las tarifas de energía representan hoy el 3% del gasto de los hogares en el índice oficial y pasarían al 5% con la actualización. A eso se suman el alquiler y otros servicios. Por eso, “el umbral para no ser pobre es más exigente” y más personas quedan por debajo de esa línea.
Niveles similares a los de 2023
Con esta métrica alternativa, Carrera sostuvo que “hoy la pobreza estaría rozando el 45% de las personas cuando la medición oficial es 32”.
En la comparación histórica, indicó que entre abril y septiembre de 2023 la pobreza era de 44,1% según Equilibra y que hoy está en 44,9%, un nivel levemente superior. En ese mismo período, el INDEC registraba alrededor del 40%, unos ocho puntos por encima del dato actual.
Para el economista, esa baja de ocho puntos se explica principalmente por la mejora en la captación de ingresos. También advirtió que la encuesta muestra un fuerte crecimiento de los ingresos de informales y cuentapropistas, que considera “inflado” en buena parte por ese mismo factor.
En su análisis, “no hay muchos indicadores” que justifiquen una pobreza ocho puntos más baja que en 2023, y la mayoría de los indicadores de ingresos están por debajo.
Por qué subió la pobreza en el último semestre
Para Carrera, en la última medición se combinaron dos factores. Por un lado, se terminó el efecto de un dólar relativamente barato que mantenía estables los precios de los alimentos, clave para los sectores más vulnerables.
Por otro, un shock internacional encareció la carne, el trigo y el maíz, que inciden en panes y cereales. Según Equilibra, alrededor del 60% de la suba de las canastas se explicó por esos rubros.
Mientras el dólar subió cerca de 2% entre el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026, las canastas de pobreza aumentaron casi 22%. Al mismo tiempo, los ingresos per cápita de los hogares cayeron 4,5% en términos reales, un dato que también informó el INDEC.
“Fue un semestre malo”, resumió. En ese período, la medición de Equilibra pasó de la zona del 43% a la del 45%. Carrera advirtió que “siempre cuando suben los alimentos es complejo”, porque es “el principal gasto de los hogares más vulnerables”.
Cuánto hace falta para no ser pobre
Según explicó, la canasta del INDEC para un adulto equivalente, un varón de entre 30 y 60 años, es de unos $476.000 mensuales sin contar alquiler. Con el umbral actualizado de Equilibra, el monto sube 47% y llega a unos $700.000.
Para Carrera, “700.000 pesos sin alquiler para no ser pobre es un umbral más cercano a la realidad”. Es un promedio nacional ponderado por población, más alto en la Patagonia y más bajo en el noroeste, y similar al del Gran Buenos Aires.
La indigencia no cambia con la metodología alternativa. Según explicó, la canasta de indigencia no depende de la actualización del IPC porque refleja “necesidades nutricionales y energéticas”.
¿Y en Mar del Plata?
Equilibra todavía no hizo el cálculo para Mar del Plata con la última medición. Carrera explicó que lo hacen “cada tanto” y que la dinámica local es similar a la nacional, y se comprometió a volver a LU9 cuando tenga datos específicos de la ciudad.


