Relación entre el clima y el estado de ánimo: columna de la Lic. Alejandra Linardi
En diálogo con "Pasen y Vean", programa que se transmite de 9.30 a 12 horas por LU9 Mar del Plata, la columnista, Licenciada en Psicología, Alejandra Linardi, habló sobre cómo afecta el clima en nuestro estado del ánimo.
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El frío, la niebla y los cielos grises de Mar del Plata no son solo una cuestión meteorológica: tienen nombre clínico y consecuencias reales sobre la salud mental. Así lo explicó la psicóloga Alejandra Linardi durante su columna semanal en LU9 Radio Mar del Plata, donde advirtió sobre el trastorno afectivo estacional y dio recomendaciones concretas para atravesar el invierno sin que el ánimo se deteriore.
Linardi señaló que, si bien no se trata de una patología de salud mental instalada, "hay un trastorno que muchas personas sufren" y que influye "en mayor o en menor medida, de acuerdo a la personalidad de cada sujeto". Los síntomas más comunes incluyen ganas de comer más, dormir más y un estado de ánimo decaído.
Un problema biológico, no solo psicológico
La especialista subrayó que detrás de este fenómeno hay una razón biológica concreta: la serotonina, conocida como la “hormona de la felicidad”, se segrega a través de la exposición a la luz solar. Cuando los días son nublados y grises, esa producción disminuye.
"Los marplatenses tenemos el invierno muy largo", afirmó Linardi, "lo más probable es que tengamos más un trastorno afectivo estacional relacionado con los días nublados".
Por eso, recomendó una medida simple pero efectiva: "aunque el día esté nublado, abrir bien la ventana para que la poca luz que entre, entre".
Qué hacer para no quedarse bajo la frazada
La psicóloga fue explícita en señalar que uno de los mayores riesgos del invierno es la inactividad. Quedarse en casa, no salir a hacer las compras, postergar turnos médicos o el trabajo pueden volverse hábitos que agravan el cuadro.
Sus recomendaciones prácticas fueron:
- Exponerse a la luz, aunque sea indirecta, abriendo ventanas y corriendo cortinas.
- Moverse: si no es posible salir, hacer actividad física o tareas domésticas dentro del hogar.
- Realizar actividades placenteras: tejer, leer, pintar o cualquier actividad creativa que genere disfrute.
- Practicar la siesta corta: no más de 20 minutos. "Te resetea el sistema nervioso central", explicó Linardi, y aclaró que una siesta larga con clima adverso puede alterar la rutina diaria y empeorar el humor.
Cuándo el clima se convierte en un problema serio
Linardi trazó una línea clara entre el malestar pasajero y algo que requiere atención profesional. Si los síntomas, decaimiento, cambios en el sueño y el apetito, dificultades para la higiene personal, estado de ánimo quejoso o, en casos más graves, ideas de muerte, se prolongan más de dos semanas, es momento de consultar.
"Esos síntomas, si duran más de dos semanas, ya hay que pensar que hay un trastorno depresivo que también fue favorecido por el estado del clima", advirtió. Y agregó que la depresión, cuanto más instalada está en la persona, más difícil resulta revertir: "No es que no se pueda, pero va a dar mucho más trabajo".
El riesgo en personas con tendencia previa
La columnista alertó también sobre quienes ya vienen atravesando un cuadro depresivo: el clima puede actuar como un agravante. "Puede llegar a hacer que una persona que ya tiene una tendencia, esto se le agrave", sostuvo.
Mencionó además que los adultos mayores de 30 años y quienes trabajan desde sus hogares, con menor movimiento y menor socialización, son los más vulnerables. En ese sentido, hizo una comparación con los países nórdicos, donde la escasez de horas de luz se asocia históricamente a mayores índices de adicciones: "Queda muy a mano el tema de tener más probablemente adicciones, con el uso y el abuso del alcohol", señaló, para reforzar la idea de que automedicarse con sustancias no hace más que agregar otro problema.
El mensaje final: ser consciente, pero no rendirse
Linardi cerró con un mensaje esperanzador pero realista: "Ser consciente de que esto te puede pasar, pero tener cuidado con que no te pase mucho tiempo y con mucha intensidad". No se trata de pretender que el invierno no afecta, sino de no dejar que esa afectación se instale.
Alejandra Linardi es psicóloga y columnista semanal de LU9 Radio Mar del Plata.


