"Tierra de nadie": vecinos de Villa La Palangana relatan una noche de piedrazos, robos y un auto incendiado
Tras la muerte de un joven del barrio a manos de un comerciante, un grupo de manifestantes desató disturbios en Villa La Palangana que se extendieron hasta la madrugada. Vecinos hablan de una escalada sin precedentes en una zona donde, según relatan, ya era habitual no poder circular de noche.
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Una noche de piedrazos, robos y un auto incendiado mantuvo en vilo a los vecinos de Villa La Palangana, en el barrio Las Américas de Mar del Plata. Los disturbios se desencadenaron luego de que trascendiera la muerte de un joven del barrio, baleado por un comerciante durante el fin de semana en Champagne y Saavedra, y se extendieron hasta pasada la medianoche con al menos 15 patrulleros desplegados en la zona.
Clarisa, vecina de Las Américas desde hace 47 años, contó a LU9 que todo comenzó de manera pacífica, con un pedido de colaboración para el velatorio del joven, y derivó en pocas horas en una serie de hechos violentos que, según su testimonio, no tienen antecedentes en la zona.
De la colecta solidaria al descontrol
Según relató Clarisa, el joven fallecido era pariente de la familia Pacheco García, una familia numerosa y muy conocida de Villa La Palangana. Por la tarde, un grupo repartía volantes y pedía donaciones con la foto del chico para poder costear el velatorio, en la esquina de Grecia y Juan B. Justo, cerca de la calle 168.
La vecina explicó que, al volver de un trayecto en colectivo, se encontró con un escenario completamente distinto al que había dejado horas antes: "empezaron a tirar piedras, a robarle al que podían, robaron bicicletas y motos", describió, y remarcó que se trataba del mismo grupo que horas antes pedía ayuda para el sepelio. Clarisa asegura contar con videos que permiten reconocer a las mismas personas en ambas situaciones.
La vecina relató además que, mientras esperaba el colectivo, escuchó estampidos que no supo identificar con precisión: "no sé si eran cohetes o disparos", dijo, y contó que decidió alejarse de la parada por precaución.
Un auto robado, incendiado y una explosión que asustó al barrio
Ya entrada la noche, la situación escaló. Según pudo reconstruir Clarisa a través de testimonios de otros vecinos, un grupo robó un automóvil, lo llevó hasta el interior del barrio y le prendió fuego. La explosión, ocurrida cerca de la medianoche, generó pánico entre los vecinos. La vecina indicó que existe un video que muestra el momento previo a que el vehículo fuera incendiado.
Para Clarisa, la magnitud de lo ocurrido no tiene precedentes en el barrio: "nunca ha pasado algo así, de cortar calles, no dejar pasar a nadie, tirar piedras e intentar hacer daño de esta manera", aseguró. Aunque reconoció que los piedrazos y los robos a quienes circulan de noche por Juan B. Justo son un hecho habitual, remarcó que el nivel de violencia y organización de tipo "pandilla" registrado esta vez es inédito.
Un fin de semana violento en la zona
Los disturbios se dieron en el marco de un fin de semana particularmente violento para la zona. Además de la muerte del joven a manos del comerciante en Champagne y Saavedra, la semana anterior había sido asesinado en la misma zona un conductor de Uber, Alberto Rodríguez.
A esos hechos se sumaron, según el relato de Clarisa, otros episodios delictivos: el robo con violencia a una mujer a la que le sustrajeron todas sus pertenencias, el hallazgo de documentación y una licencia de conducir a nombre de un hombre que la vecina presume corresponde a un remisero o conductor de aplicaciones también asaltado, el robo total de una vivienda —cuyo autor fue posteriormente encontrado, golpeado por vecinos y trasladado por la policía— y el robo a la capilla del barrio, a la que le arrancaron la reja de entrada y causaron destrozos.
Rejas, gas pimienta y vecinos armados: la vida cotidiana en el barrio
Más allá del episodio puntual de los disturbios, Clarisa describió una convivencia diaria marcada por el miedo. La vecina contó que hoy es habitual encerrarse a partir de las 17:30 o 18, colocar rejas en puertas y ventanas que antes no las tenían, instalar cámaras de seguridad y salir a la calle con elementos de defensa personal, como gas pimienta o una navaja.
Según su testimonio, circular a pie por el barrio de noche dejó de ser una opción: quienes deben trasladarse en ese horario recurren a remises o aplicaciones como Uber y Didi, a los que se les indica previamente por qué calles no conviene circular y a los que se paga con el dinero ya preparado para minimizar el tiempo de espera en la parada.
Clarisa también confirmó que en el barrio circulan armas, tanto entre quienes delinquen como entre los propios vecinos que decidieron armarse ante la inseguridad. Las excepciones, señaló, son las personas en situación de calle, que según su relato no portan armas. La vecina definió la situación actual del barrio como "un Farwest", una expresión que resume, dijo, la sensación de desprotección que atraviesan a diario.
Ausencia del Estado y avance del narcotráfico, según la vecina
Consultada sobre qué cambió en el barrio con el paso de los años, Clarisa apuntó a la educación y a la ausencia de presencia estatal. Recordó que en otras épocas, si un chico dejaba de ir a la escuela, un asistente social se acercaba a la familia para interiorizarse de la situación; hoy, señaló, muchos chicos no llegan a terminar la primaria y esa contención ya no existe.
La vecina afirmó también que las fuerzas de seguridad evitan ingresar al barrio salvo en situaciones excepcionales, como ocurrió anoche, porque los patrulleros son recibidos a piedrazos. Según su relato, cuando un vecino recupera por sus propios medios la ubicación de un objeto robado, la respuesta policial habitual es que vaya a buscarlo por su cuenta y llame si surge algún problema.
Clarisa vinculó buena parte de la conflictividad del barrio con la venta de droga, que according to su testimonio domina la dinámica local y explica tanto los robos —motivados por la necesidad de dinero para comprar— como la imprevisibilidad de algunos vecinos jóvenes, a quienes conoce desde chicos y cuya reacción, dijo, varía según el consumo del momento.
Tensión por el sepelio de este martes
Para hoy estaba previsto el sepelio del joven fallecido, con una ceremonia en Falucho y 180 y una caravana que recorrería Juan B. Justo hasta el Cementerio Parque. Clarisa expresó preocupación por la posibilidad de que se repitan hechos de violencia durante el recorrido y pidió a quienes no tengan necesidad de circular por la zona que eviten pasar por Villa La Palangana durante la mañana.
La vecina remarcó que, tras la visibilidad que tomó lo ocurrido, es probable que se refuerce la presencia policial en el barrio durante los próximos días, aunque expresó escepticismo sobre la continuidad de esas medidas en el tiempo.


