Un necochense desde Mallorca: ¿Cómo es rearmar la vida en familia desde el otro lado del mar?
En diálogo con "Ecos de Mañana", programa que se transmite de 7.30 a 9.30 horas por LU9 Mar del Plata, Juan Ignacio Fernández, necochense que vive hace años en España, contó su experiencia junto a su familia.
:format(webp):quality(75)/https://lu9mardelplatacdn.eleco.com.ar/media/2026/07/mallorca.webp)
Juan Ignacio "Nacho" Fernández es necochense y hace cinco meses vive en el norte de Mallorca, en España. En diálogo con LU9 Radio Mar del Plata contó cómo fue rehacer su vida familiar del otro lado del Atlántico y remarcó dos contrastes que lo sorprenden a diario: poder caminar tranquilo a cualquier hora y la sensación de que el sueldo "rinde más". Antes de despedirse, también sumó su voz al reclamo por obras en la Ruta 88.
La familia se mudó a la isla para acompañar al hijo mayor de su esposa, que juega al fútbol en un equipo local desde hace tres años. Fue el desenlace de "un proyecto que duró dos años", durante el cual vendieron parte de sus cosas para poder reunirse todos en el Mediterráneo. Llegaron en febrero, en plena temporada baja, y desde entonces trabajan "en cosas totalmente diferentes" mientras sientan las bases de una nueva rutina.
Un proyecto de dos años para reunir a la familia
La decisión, según explicó Fernández, no fue improvisada. "Aparte de estar juntos, quisimos transmitirles a nuestros hijos que siempre se puede volver a empezar, que no importa la edad, sino las ganas y el sentimiento", resumió sobre el sentido de la mudanza.
El desembarco implicó reconvertir toda la vida cotidiana. "Cambiamos los dos, cambiamos todos, el cien por ciento de la vida", describió. Y admitió que buena parte de estos primeros meses se fue en aprender "la idiosincrasia de este pueblo".
La adaptación a la idiosincrasia mallorquina
Fernández destacó el fuerte arraigo local. "Acá el mallorquín es muy arraigado a su tierra: al español que vive en la península ya le dice forastero", contó, y señaló que en el día a día se habla mallorquín, por lo que también está incorporando palabras de esa lengua.
Aun así, describió una convivencia plural y sin prejuicios. Aseguró que en la isla hay "mucha pluralidad de cultura" y que no percibe "el ojo crítico de juzgarte o de dejarte de lado" por la religión o el origen de cada uno.
La seguridad, el contraste que más lo sorprende
Consultado sobre lo que más le llama la atención, Fernández no dudó: la seguridad. "Acá con tu familia podés ir a caminar a cualquier lugar, a las tres o cuatro de la mañana, y es muy difícil que te pase algo", planteó.
El contraste, según su relato, es con episodios que vivió en la Argentina. Contó que hace un par de años a su madre le dispararon con un revólver desde una moto en la puerta de su casa y que a su hijo le robaron una bicicleta a punta de arma en la esquina. "Esas cosas acá, por lo menos, no las veo", comparó.
Ese contraste lo revivió tras la final del Mundial. "Terminado el partido estaba más preocupado por cómo íbamos a salir de ahí que por otra cosa", reconoció. Sin embargo, según contó, caminaron diez cuadras hasta el colectivo y, "más allá de algún grito", no sufrieron ninguna agresión.
"Un bolsillo acá rinde más": trabajo y costo de vida
Fernández trabaja como recepcionista en un hotel de la zona norte de la isla y su esposa se desempeña como ayudante de cocina en otro hotel, en Playa de Muro. Contó que consiguieron empleo rápidamente porque llegaron con la documentación en regla y con ciudadanía.
Sobre el costo de vida, evitó "entrar en cosas políticas", pero fue claro: "Siento que acá la plata rinde más". Detalló que ambos trabajan, pagan un alquiler y pueden darse algún gusto, como salir a cenar o comprarse ropa, y que lo hacen "sin matarse", con jornadas de ocho horas y uno o dos días libres.
El Mundial, sin "antiargentinismo" en la calle
Tras la caída de la Selección ante España por 1 a 0 en la final del Mundial, Fernández relativizó las versiones sobre un clima antiargentino. "El antiargentinismo lo veo más en las redes", opinó, y contó que salieron a la calle con la camiseta de Argentina incluso después de la derrota, sin problemas.
También le llamó la atención el clima posterior en la isla. Según su mirada, el festejo por el título español fue mucho más breve que el que suele vivirse en la Argentina: "Acá ya pasó, totalmente".
Un pedido por la Ruta 88
Antes de despedirse, Fernández se solidarizó con el reclamo de la familia de Ana "Anita" Peralta Rondanina y pidió obras urgentes en la Ruta 88. "Que se pongan las pilas, porque son muchas las vidas que se ha llevado esa ruta", reclamó. El necochense comparó el impulso político dado al corredor turístico de la Ruta 11 y pidió "las mismas energías y fuerzas" para la 88, una traza que conoce bien por sus años de viajes entre Necochea y Mar del Plata.
El reclamo se reactivó tras el choque del 12 de julio en el kilómetro 55, cerca del paraje San José, en el que murieron la voleibolista Anita Peralta Rondanina, de 15 años, y el remisero Santiago Irigoyen, de 58. La madre de la adolescente, Andrea Rondanina, encabeza una campaña que ya superó las 36.000 adhesiones en Change.org, mientras el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, se comprometió a elaborar un proyecto para transformar en autovía la traza de unos 117 kilómetros que une Mar del Plata con Necochea. Según relevamientos periodísticos, la ruta acumula más de un centenar de víctimas fatales en las últimas décadas.
Al despedirse, Fernández envió un saludo a su familia y "a Mar del Plata y Necochea".


